La escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán lleva al Brent a máximos de tres semanas tras subir alrededor de un 17% en apenas quince días. El nuevo repunte del crudo vuelve a poner el foco sobre el precio de la gasolina y el diésel y sobre sus posibles efectos en la inflación.
El precio del petróleo vuelve a convertirse en uno de los principales focos de preocupación para la economía mundial. El barril de Brent ha superado este jueves los 93 dólares, después de avanzar más de un 2% durante la jornada, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ha rebasado los 87 dólares.
El movimiento no es aislado. Según los datos publicados este jueves, el crudo acumula una subida cercana al 17% durante las últimas dos semanas, situándose en sus niveles más elevados de las últimas tres semanas.
Detrás de esta escalada vuelve a aparecer la tensión entre Estados Unidos e Irán y el deterioro de las expectativas diplomáticas en Oriente Medio.
Para España, un país fuertemente dependiente de las importaciones energéticas, mantener durante un periodo prolongado el petróleo por encima de los 90 dólares podría acabar trasladándose a los combustibles, los costes del transporte y determinados precios de consumo.
Trump aumenta la presión económica sobre Irán
La subida se ha acelerado después de las nuevas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, contra Teherán.
Trump ha anunciado una intensificación de la presión económica sobre Irán con el objetivo de dificultar sus exportaciones de petróleo y perseguir la denominada «flota fantasma» empleada para comercializar crudo sorteando las sanciones internacionales.
La estrategia estadounidense también pone el foco sobre los países y empresas que mantienen relaciones comerciales con el petróleo iraní, con China como uno de los principales destinos.
El temor de los mercados es que una intensificación del enfrentamiento termine reduciendo la cantidad de petróleo disponible en los mercados internacionales.
Y cuando aumenta el riesgo sobre la oferta, los precios reaccionan.
¿Puede subir la gasolina y el diésel en España?
La evolución del Brent es especialmente relevante para España porque constituye una de las principales referencias para determinar el coste del petróleo que posteriormente se transforma en carburantes.
Eso no significa que una subida del 2% del petróleo provoque automáticamente un incremento equivalente en las gasolineras.
El precio final de gasolina y diésel depende también de otros factores, entre ellos el tipo de cambio entre euro y dólar, los costes de refino y distribución, los márgenes comerciales y los impuestos.
Además, existe un desfase temporal entre los movimientos internacionales del crudo y su traslado al surtidor.
Sin embargo, si el Brent permanece durante varias semanas en niveles elevados, aumenta la presión para que parte de ese encarecimiento termine llegando a los consumidores.
El Brent ha subido alrededor de un 17% en dos semanas
Más significativo que el movimiento de una sola sesión es el recorrido acumulado.
El petróleo se ha encarecido aproximadamente un 17% en apenas una quincena, coincidiendo con el deterioro de las relaciones entre Washington y Teherán.
El Brent ha pasado así a moverse nuevamente por encima de la barrera psicológica de los 90 dólares por barril.
Una escalada prolongada tendría efectos que van mucho más allá de llenar el depósito del coche.
El transporte por carretera, la aviación, determinados procesos industriales y buena parte de la logística dependen directa o indirectamente de los derivados del petróleo.
Por eso, un petróleo persistentemente caro puede terminar ejerciendo presión sobre la inflación.
Las bolsas europeas aguantan pese a la tensión
Los mercados bursátiles europeos han reaccionado, por ahora, con relativa prudencia.
El Ibex 35 perdió un 0,18%, aunque consiguió conservar la cota de los 19.800 puntos.
Entre las mayores caídas de la sesión estuvieron Acerinox (-2,74%), Sacyr (-2,28%), IAG (-1,93%), ArcelorMittal (-1,74%) e Indra (-1,39%).
Precisamente una compañía energética encabezó el lado positivo de la jornada: Repsol avanzó un 2,66%, beneficiada por el incremento del precio del crudo.
También terminaron en positivo CaixaBank (+1,61%), Merlin Properties (+1,15%), Fluidra (+0,94%) y Banco Sabadell (+0,91%).
El comportamiento fue igualmente contenido en las principales plazas europeas. El FTSE 100 británico avanzó un 0,04% y el MIB italiano un 0,09%, mientras el DAX alemán retrocedió un 0,41% y el CAC 40 francés perdió un 0,57%. El Stoxx 600 cedió un 0,37%.
Wall Street mostró mayor debilidad: el Dow Jones perdió un 1,31%, el Nasdaq un 1% y el S&P 500 un 0,86%.
El riesgo ahora está en cuánto dure la escalada
El nivel alcanzado por el petróleo no implica por sí mismo una crisis energética. La clave estará en cuánto tiempo permanezca por encima de los 90 dólares y hasta dónde llegue el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán.
Los mercados estarán especialmente pendientes de cualquier medida que pueda afectar a las exportaciones iraníes o a las principales rutas de suministro de Oriente Medio.
Para los consumidores españoles, la referencia más visible estará en las próximas semanas en las estaciones de servicio.
Si la escalada del Brent continúa, gasolina y diésel podrían volver a recibir presión alcista, precisamente en un periodo en el que millones de desplazamientos dependen del vehículo privado.
















