La entrada del viento del oeste durante la madrugada ha cambiado radicalmente las condiciones en la costa, donde se pasa del ambiente húmedo al calor seco. Emergencias activa la alerta extrema por riesgo de incendios.
REDACCIÓN — La franja litoral afronta hoy una jornada meteorológica radicalmente distinta a la dinámica que venía marcando las últimas semanas. La irrupción del viento de poniente durante la madrugada ha barrido de un plumazo la densa capa de humedad que mantenía sofocadas a las comarcas costeras, dando paso a una masa de aire seco y recalentado.
Según los datos de las redes de observación atmosférica, la humedad relativa, que se había instalado de forma persistente en promedios del 90 %, se ha desplomado esta mañana hasta situarse en valores de entre el 25 % y el 40%. Este fenómeno se debe al denominado efecto Foehn: el aire que avanza desde el interior peninsular pierde su humedad al cruzar las montañas y se comprime al descender hacia la costa, elevando su temperatura de forma brusca a la vez que seca el ambiente.
De la piel pegajosa al «efecto secador»
Para la población costera, el cambio supeditado al poniente supone un giro completo en la percepción térmica. A pesar de que los termómetros registrarán valores elevados —pudiendo superar los 35 °C o 38 °C según la zona—, la sensación táctil abandona la pesadez del bochorno. El sudor se evapora de forma inmediata al contacto con el aire seco, provocando una sensación similar a la de un secador de pelo directo sobre la piel.
Los expertos advierten de que este «calor seco» resulta engañoso para la salud. Al evaporarse el sudor tan rápido, disminuye la percepción subjetiva del calor, lo que incrementa el riesgo de deshidratación invisible si no se mantiene una ingesta constante de agua, además de provocar sequedad en mucosas y ojos.
Alerta máxima en los montes
Donde más preocupa este giro de los acontecimientos es en el área de medio ambiente y emergencias. La abrupta caída de la humedad actúa como un secador acelerado sobre la masa forestal, castigada tras días de altas temperaturas.
Al coincidir temperaturas superiores a los 30 °C, humedad por debajo del 30 % y rachas de viento seco, las autoridades han elevado al nivel máximo la preemergencia por riesgo de incendios forestales. Se pide a la ciudadanía extremar la precaución, prohibiendo categóricamente cualquier uso del fuego o maquinaria en zonas de monte o campos colindantes.



