VALENCIA – La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha calificado la actual campaña como «la siembra del arroz más cara de la historia». Según las estimaciones de la organización, los arroceros del parque natural de La Albufera deberán desembolsar tres millones de euros más que el año pasado debido a un incremento del 7% en los costes de producción.
Este encarecimiento se debe principalmente a las siguientes subidas:
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Gasóleo agrícola: Su precio prácticamente se ha duplicado desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo. Actualmente, un arrocero puede gastar entre 200 y 300 euros por jornada debido al uso de maquinaria especializada.
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Fertilizantes: La urea ha pasado de costar entre 350-400 euros por tonelada a los 850-900 euros actuales. El incremento medio de todos los abonos supera ya el 33%.
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Otros factores: También se han registrado alzas en el coste de las semillas y la mano de obra.
Una crisis multifactorial
La situación de los agricultores se ve agravada por una combinación de factores económicos y sanitarios:
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Caída de ingresos: El precio del arroz en origen se ha hundido un 30% en el último año.
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Pérdida de cosecha: La producción ha descendido un 20% de media, llegando a caídas del 80% en variedades tradicionales como Bomba, Albufera y J-Sendra.
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Plagas sin control: El sector denuncia la falta de productos autorizados en España para combatir el hongo de la piricularia, a diferencia de lo que ocurre en Italia o Grecia.
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Presión regulatoria: AVA-ASAJA señala que la escalada de precios de insumos se debe, en parte, al doble arancel aplicado por la UE y a políticas impulsadas por la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) y el Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS).
Reivindicaciones y movilizaciones
Ante este escenario, la asociación reclama al Gobierno de España agilidad en el pago de las ayudas al gasóleo y fertilizantes. A nivel europeo, exigen la suspensión inmediata del CBAM sobre fertilizantes y la eliminación de aranceles a las importaciones no rusas. Según estimaciones de Copa-Cogeca, el coste directo del CBAM podría alcanzar los 3.400 millones de euros en 2034.
Como medida de presión, ASAJA participará en una movilización en Estrasburgo el próximo 19 de mayo. La protesta coincidirá con la presentación del Plan de Acción sobre Fertilizantes de la Comisión Europea, con el objetivo de frenar un encarecimiento que amenaza con trasladarse a la cesta de la compra de los consumidores.
















