CASTELLÓN DE LA PLANA – La provincia de Castellón continúa bajo el azote de un episodio de vientos intensos que parece no tener fin. Lo que comenzó el pasado domingo como un temporal brusco se ha convertido en una semana de trabajo ininterrumpido para los efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de la Diputació de Castelló. Según los últimos datos ofrecidos por el cuerpo, hasta la noche de ayer miércoles ya se acumulaban 127 servicios relacionados directamente con las fuertes rachas desde el inicio del episodio.
Ayer miércoles fue una jornada especialmente compleja. Solo hasta las 21:00 horas, los bomberos tuvieron que intervenir en 10 ocasiones, sumándose a un goteo constante de llamadas que no ha cesado desde que el viento comenzara a castigar la geografía castellonense.
Una semana de incidentes constantes
El balance acumulado refleja la magnitud de la borrasca. El domingo fue, sin duda, el día más crítico, con rachas que alcanzaron los 103 km/h en la capital y picos de hasta 140 km/h en zonas del interior norte. Durante esa jornada inicial, los bomberos realizaron más de 60 intervenciones, mientras que la Policía Local de la capital gestionó cerca de 180 avisos.
Los problemas derivados del viento han sido variados, pero con un denominador común: el riesgo para la seguridad vial y peatonal. Entre las actuaciones más recurrentes destacan:
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Caída de arbolado: Numerosos ejemplares de grandes dimensiones han sido arrancados de cuajo o han perdido ramas de gran tamaño, bloqueando carreteras secundarias y afectando a parques públicos.
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Saneamiento de fachadas: El desprendimiento de cascotes, cornisas y elementos decorativos ha obligado a acordonar diversas calles para evitar daños personales.
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Mobiliario urbano y vallas: El viento ha desplazado contenedores de basura a mitad de las calzadas y ha derribado vallas publicitarias y de obra, así como señales de tráfico.
La situación este jueves: La alerta continúa
Pese a que se esperaba una tregua, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene para hoy jueves la alerta amarilla en el litoral sur y el interior de la provincia. Se prevén rachas que podrían alcanzar de nuevo los 70 u 80 km/h, lo que complica las tareas de limpieza y reparación de los daños causados en los días previos.
El Ayuntamiento de Castelló, como medida preventiva, ha mantenido en diversos momentos el cierre de instalaciones como el Parque del Pinar o el Parque Meridiano, evitando así el riesgo de accidentes por caída de ramas. Las autoridades insisten en que, aunque la intensidad ha bajado ligeramente respecto a las rachas huracanadas del domingo, el peligro de «fatiga» en estructuras y árboles ya castigados sigue siendo elevado.
Llamamiento a la precaución
Desde el Consorcio Provincial se hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana. Se recomienda evitar los desplazamientos innecesarios por carretera si el viento es lateral y extremar la precaución al pasar bajo edificios antiguos o zonas arboladas.
«Estamos ante un episodio de gran persistencia. Aunque el número de servicios diarios parece estabilizarse, el acumulado de 127 intervenciones en apenas cuatro días demuestra que la provincia está bajo una presión meteorológica importante», señalan fuentes del operativo.
















