El Ministerio de Asuntos Exteriores ha elevado a cinco el número de ciudadanos españoles fallecidos tras los dos terremotos que han devastado Venezuela. Además, ha confirmado que hay 119 españoles desaparecidos y otros 14 atrapados bajo los escombros, cuya localización se ha convertido en la máxima prioridad de los equipos de rescate desplazados al país.
Mientras continúan las labores de búsqueda en las zonas más afectadas, España ha reforzado su dispositivo de ayuda humanitaria con el envío de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), especialistas en rescate urbano, personal sanitario y material de primera necesidad.
La prioridad es rescatar a los españoles atrapados
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha explicado que la Embajada y el Consulado de España trabajan de forma permanente para localizar a los ciudadanos afectados y facilitar su evacuación cuando sea posible.
Según el Ministerio, actualmente hay:
- Cinco españoles fallecidos.
- 119 desaparecidos.
- 14 personas localizadas bajo los escombros pendientes de rescate.
Albares ha pedido a todos los españoles que permanezcan en Venezuela que contacten con la Embajada o el Consulado para facilitar su localización y actualizar el censo de afectados.
La UME ya trabaja sobre el terreno
Un avión del Ministerio de Defensa ha trasladado a Venezuela a 59 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.
Entre el contingente desplazado figuran:
- Especialistas del equipo Urban Search and Rescue (USAR).
- Ocho unidades caninas de búsqueda.
- Dos ingenieros del Ejército de Tierra.
Su misión consiste en localizar, estabilizar y rescatar a personas atrapadas entre edificios derrumbados.
Ayuda humanitaria española
En el mismo vuelo también ha viajado un equipo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), encargado de evaluar las necesidades humanitarias más urgentes.
España ha enviado además material de primera necesidad, entre el que se incluyen:
- Mantas.
- Esterillas.
- Pastillas potabilizadoras de agua.
La AECID ha movilizado un primer paquete de ayuda de emergencia valorado en un millón de euros, canalizado a través de la Federación Internacional de la Cruz Roja.
A este operativo se han sumado 40 profesionales del Equipo de Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid, integrado por bomberos especializados en rescate en estructuras colapsadas, sanitarios del SUMMA 112 y cuatro perros de búsqueda.
Fallece la delegada del Gobierno de Canarias en Venezuela
El Gobierno de Canarias ha confirmado el fallecimiento de Chabela Jara, delegada del Ejecutivo autonómico en Venezuela.
Jara residía en un edificio de La Guaira que se derrumbó durante los terremotos y había sido dada inicialmente por desaparecida.
El presidente canario, Fernando Clavijo, expresó públicamente sus condolencias y destacó la trayectoria de quien fue también presidenta del Consejo de Residentes Españoles en Caracas.
También falleció un trabajador de la Embajada
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha informado igualmente de la muerte de un conductor de la Embajada de España en Caracas, de nacionalidad venezolana, junto a su esposa y sus dos hijas.
Los edificios de la Embajada y del Consulado también han sufrido daños como consecuencia de los seísmos.
Identificada otra víctima española
Entre los fallecidos figura también Alazne Solabarrieta Lecea, de 65 años, nacida en Caracas y descendiente de una familia vasca exiliada en Venezuela durante la Segunda República.
Su cuerpo fue recuperado entre los escombros del edificio donde residía, en el barrio de San Bernardino, en Caracas.
Su marido, Koldo Olalde Kintela, natural de Azkoitia (Guipúzcoa), resultó herido y permanece ingresado en un centro hospitalario.
Continúan las labores de rescate
Las autoridades españolas mantienen abierto el dispositivo consular de emergencia y trabajan para actualizar la situación de la colonia española en Venezuela, formada por unas 150.000 personas.
Mientras tanto, los equipos internacionales continúan buscando supervivientes entre los edificios derrumbados, en una operación contrarreloj marcada por la magnitud de la catástrofe y la esperanza de encontrar con vida a las personas que permanecen atrapadas.
















