El agente de la Policía Nacional Carlos B.R., de 41 años, falleció el pasado martes 26 de noviembre en el Hospital Clínico Universitario de Valencia después de permanecer 17 días en coma inducido. El policía había recibido un fuerte golpe en la cabeza con una piedra mientras intentaba impedir un robo de palomos deportivos en Vinalesa (l’Horta Nort) cuando se encontraba fuera de servicio.
Los hechos ocurrieron la noche del 8 de noviembre en la plaza de España del municipio. Según la investigación de la Guardia Civil, Carlos sorprendió a dos jóvenes que intentaban sustraer aves de una vivienda particular. Uno de ellos, A.G.F., de 21 años y con discapacidad intelectual reconocida, le golpeó por la espalda con una piedra de grandes dimensiones, provocándole un traumatismo craneoencefálico severo.
El agente fue hallado inconsciente por un vecino y trasladado de urgencia al Clínico, donde ingresó directamente en la Unidad de Cuidados Intensivos. Los médicos confirmaron muerte cerebral días después y, tras la autorización familiar, se procedió a la desconexión del soporte vital.
Dos detenidos y prisión para el presunto autor material
La Guardia Civil detuvo al autor confeso del golpe, A.G.F., horas después de los hechos tras entregarse voluntariamente. El Juzgado de Instrucción número 3 de Moncada decretó su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza por un delito de homicidio en grado de tentativa y lesiones graves. Con el fallecimiento del agente, la calificación podría pasar a homicidio doloso o asesinato.
El segundo implicado, un menor de 15 años hermanastro del principal sospechoso, quedó en libertad provisional investigado como cooperador necesario en el robo con fuerza, al no haber participado directamente en la agresión.
Reconocido como muerte en acto de servicio
La Dirección General de la Policía ha declarado oficialmente el óbito como “en acto de servicio”, al considerar que Carlos intervino para impedir la comisión de un delito. El agente pertenecía al Grupo de Delitos contra el Patrimonio (Robos) de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia, destino al que se había incorporado recientemente.
Compañeros de toda España rindieron homenaje al fallecido con minutos de silencio y concentraciones. En redes sociales, bajo la etiqueta #VuelaAltoCarlos, cientos de agentes y ciudadanos han expresado su dolor y exigido mayor protección jurídica para los policías, incluso fuera de horario laboral.
Reclamaciones sindicales
Jupol y SUP, los principales sindicatos policiales, han calificado el suceso de “asesinato brutal” y reclaman la reforma del Código Penal para equiparar las agresiones a agentes de la autoridad con las cometidas contra jueces, fiscales o políticos, así como la dotación de medios defensivos a todos los policías, incluidos los que están fuera de servicio.
















