GANDIA – El histórico reclamo de los vecinos del Grau de Gandia está a punto de materializarse. La Diputació de Valéncia y el Ayuntamiento de Gandia han confirmado que las obras de prolongación de la carretera CV-605, destinadas a liberar de vehículos de gran tonelaje el entorno del Molí de Santa Maria, finalizarán el próximo mes de octubre.
La actuación, que cuenta con una inversión de 3,1 millones de euros, transformará la fisonomía de esta zona residencial, convirtiendo un punto crítico de tráfico en un bulevar urbano diseñado bajo criterios de sostenibilidad y seguridad vial.
Colaboración institucional para una demanda histórica
La vicepresidenta segunda de la Diputació y diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, visitó este miércoles el avance de los trabajos junto al alcalde de la localidad, José Manuel Prieto. Durante el encuentro, ambos dirigentes destacaron el éxito de la fórmula de gestión empleada: el consistorio gandiense asumió la redacción del proyecto y la expropiación de los terrenos, mientras que la institución provincial se ha hecho cargo de la financiación y la ejecución técnica.
«Esta infraestructura es un ejemplo de la Diputació como institución al servicio de los ayuntamientos, capaz de hacer realidad proyectos que nacen de la necesidad local», afirmó Mazzolari.
Una vez finalizadas las obras, la vía pasará a ser de titularidad municipal, lo que permitirá al Ayuntamiento de Gandia gestionar de forma directa su mantenimiento y su integración definitiva en el entramado urbano.
Un bulevar de 350 metros que prioriza al ciudadano
El proyecto consiste en la creación de un nuevo vial de 355 metros de longitud. Este tramo conectará la glorieta actual del carrer dels Degans con una rotonda de nueva construcción situada en las proximidades del carrer del Molí de Santa Maria.
Más allá de la solución logística para el transporte de mercancías, la intervención destaca por su enfoque humanizado:
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Movilidad Sostenible: Se incluirá un carril ciclopeatonal y aceras anchas para fomentar el uso de la bicicleta y el paseo.
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Integración Paisajística: El diseño cuenta con amplias jardineras laterales que buscan armonizar la carretera con el entorno semi-rural del Grau.
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Drenaje Inteligente: Se ha implementado un sistema de drenaje urbano sostenible para optimizar la filtración natural del agua de lluvia, reduciendo el impacto de posibles escorrentías.
Impacto en la calidad de vida
El alcalde José Manuel Prieto subrayó que la mejora en la calidad de vida de los residentes será «inmediata». La eliminación del tráfico pesado no solo reducirá los niveles de ruido y contaminación, sino que incrementará exponencialmente la seguridad vial en un área que se encontraba en constante conflicto con el paso de camiones.
Con la apertura prevista para octubre, Gandia cerrará un capítulo de reivindicaciones vecinales que duraba décadas. El entorno del Molí de Santa Maria dejará de ser una zona de paso hostil para convertirse en un espacio de esparcimiento que, en palabras de la diputada Mazzolari, permitirá a la ciudadanía «disfrutar de este entorno de una manera que hasta ahora no podía».
La obra encara ahora su recta final, con los trabajos de señalización, alumbrado y accesibilidad como últimos pasos para devolver el protagonismo de las calles a los peatones.
















