VALENCIA. – En una demostración de precisión logística y compromiso médico, el Hospital Universitari i Politècnic La Fe ha completado con éxito diez trasplantes de órganos en un plazo de apenas 24 horas. La operación, que se concentró entre la tarde-noche del lunes y la madrugada siguiente, ha requerido la movilización coordinada de más de 100 profesionales de diversas especialidades.
El balance de esta intensa jornada asistencial incluye:
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2 trasplantes cardíacos.
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2 trasplantes renales.
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1 trasplante pulmonar y 1 hepático.
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2 trasplantes combinados (cardio-renal y hepatorrenal).
Una carrera contra el reloj
La clave del éxito residió en la reducción de los tiempos de isquemia fría (el periodo que el órgano pasa fuera del cuerpo). La planificación permitió que los quirófanos funcionaran de forma simultánea, optimizando cada minuto para garantizar la funcionalidad de los injertos.
Ana Tur, coordinadora de trasplantes del centro, destacó que esta jornada de «enorme complejidad» fue posible gracias a la respuesta inmediata de los equipos y, fundamentalmente, a la generosidad de las familias donantes. Por su parte, el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, calificó el suceso como un «hito histórico» tanto para la Comunitat Valenciana como para el sistema nacional de salud.
El proceso: Cirugías en cadena y prioridad absoluta
La actividad comenzó la tarde del lunes, cuando un solo donante permitió realizar tres trasplantes distintos de forma casi consecutiva entre las 18:00 y las 20:00 horas.
Mientras esto ocurría en Valencia, un equipo de cirugía cardíaca se desplazaba a otra comunidad autónoma para rescatar un órgano destinado a un paciente en «código cero» (prioridad absoluta por riesgo inminente de muerte).
La jornada también puso a prueba la resistencia del hospital con dos casos de trasplantes combinados:
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Cardio-renal: Un paciente recibió un corazón por la mañana y, tras ser estabilizado, un riñón por la tarde.
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Hepatorrenal: Una intervención doble de hígado y riñón realizada de forma sucesiva.
Postoperatorio
Tras las maratónicas intervenciones, los diez receptores se encuentran bajo vigilancia estrecha en la Unidad de Anestesia y Reanimación, donde evolucionan según los protocolos postquirúrgicos.


















