Un incendio de vegetación declarado esta tarde en el término municipal de Peñíscola ha encendido todas las alarmas en el Baix Maestrat. El fuego, que se ha originado en un área de cultivo abandonado en el Camí dels Mongells, ha obligado al Consorcio Provincial de Bomberos de Castelló y a la Generalitat a ampliar de forma sucesiva y urgente el dispositivo de extinción debido a la preocupante proximidad de varias viviendas e inmuebles residenciales en la zona.
Ante el riesgo potencial para las edificaciones cercanas, los servicios de emergencias han incrementado el despliegue de manera escalonada hasta movilizar un total de cinco medios aéreos —dos helicópteros con unidades helitransportadas de Bombers Forestals y tres aviones—, que trabajan a destajo en relevos para frenar el avance de las llamas desde el aire antes de la caída de la noche.
Sobre el terreno, el operativo coordinado cuenta actualmente con tres dotaciones de bomberos del parque del Baix Maestrat de la Diputación de Castelló, tres unidades de Bombers Forestals de la Generalitat Valenciana, una unidad de mando y un coordinador forestal del propio consorcio provincial.
Segundo incendio en pocos días
La afección de este nuevo foco ha generado una enorme preocupación entre los vecinos y veraneantes de la localidad costera, ya que Peñíscola revive la tensión de los servicios de extinción por segunda vez en menos de una semana. Cabe recordar que el municipio ya sufrió otro aparatoso incendio forestal el pasado viernes, 3 de julio, en la zona de interfaz con Benicarló (urbanización Corral del Petequillo), el cual obligó a evacuar preventivamente a 70 personas y se saldó con cuatro personas rescatadas, dos de ellas hospitalizadas por inhalación de humo.
A falta de la evolución de las tareas de control durante las próximas horas, los efectivos centran todos sus esfuerzos en perimetrar el flanco del camí dels Mongells que avanza hacia el núcleo residencial para evitar daños estructurales y posibles desalojos obligatorios.



