CEUTA.— La situación del orden público y la seguridad ciudadana en Ceuta ha alcanzado un punto crítico. Así lo ha denunciado con contundencia el sindicato Justicia Policial (JUPOL), que califica de «abandono absoluto» la gestión que las autoridades gubernamentales están haciendo de la crisis migratoria y de la escasez de medios en la ciudad autónoma.
De acuerdo con el comunicado emitido por la organización sindical, los agentes desplegados en la zona enfrentan una presión asistencial y operativa que desborda a diario los recursos disponibles. La presencia de cientos de personas deambulando por las calles de la ciudad sin asistencia ni control adecuado está generando un clima de sobrecarga de trabajo y tensión constante para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Agresiones a los agentes y falta de protección
Uno de los puntos más graves señalados por la representación sindical es el aumento de la violencia directa contra las patrullas policiales. Durante las últimas intervenciones, varios agentes han sufrido lesiones físicas de consideración, incluyendo fracturas en los dedos y diversas contusiones tras ser agredidos, mientras intentaban mantener el orden o gestionar traslados.
«Policías con dedos rotos tras sufrir agresiones, cientos de personas deambulando por la ciudad y una presión migratoria que sigue desbordando los recursos. Desde JUPOL lo decimos alto y claro: esto no es normalidad. Es abandono.»
Desde la organización señalan que el principio de autoridad se está viendo seriamente erosionado ante la falta de refuerzos permanentes y la carencia de material de protección adecuado para escenarios de extrema tensión.
Exigencia de medidas urgentes al Gobierno
JUPOL ha elevado una petición directa al Ministerio del Interior y al Gobierno central para que tomen medidas inmediatas antes de que el escenario empeore. Entre las reivindicaciones clave se encuentran:
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Incremento del catálogo de plantilla: Aumento urgente y consolidado del número de efectivos asignados a la Jefatura Superior de Policía de Ceuta.
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Refuerzo de unidades especializadas: Despliegue permanente de Unidades de Intervención Policial (UIP) y de Prevención y Reacción (UPR).
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Dotación de material de protección: Provisión de equipos adecuados para hacer frente a intervenciones violentas sin poner en riesgo la integridad física de los funcionarios.
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Plan integral de actuación: Un protocolo coordinado para la gestión de la seguridad que evite el colapso de los servicios públicos en la ciudad.
«El Gobierno debe proteger a los policías y garantizar la seguridad de los ciudadanos», concluye la plataforma, insistiendo en que la actual coyuntura requiere una respuesta institucional inmediata.
















