Durante años permaneció alejada de las calles. Cubierta por el paso del tiempo, el desgaste y el olvido, una de las imágenes más emblemáticas de las fiestas del Grau de Castellón parecía condenada a convertirse en un recuerdo.
Ahora, contra reloj y tras un complejo proceso de restauración, la mítica carroza de Neptuno está lista para volver a ocupar el lugar que nunca debió perder.
Una de las imágenes más icónicas de las fiestas del Grau
Las fiestas de Sant Pere no se entienden sin el mar.
Y pocas imágenes representan mejor esa conexión marinera que la histórica carroza mitológica encabezada por Neptuno y acompañada por cuatro sirenas.
Durante décadas fue una de las grandes protagonistas de la tradicional Cabalgata del Mar, uno de los actos más queridos por vecinos y visitantes.
Este año, la organización ha decidido recuperar el espíritu original de la celebración y devolver a las calles una de sus estampas más recordadas.
El deterioro era mucho mayor de lo esperado
Cuando comenzaron los trabajos de recuperación, el estado de conservación de las figuras sorprendió incluso a los propios restauradores.
El paso de los años había dejado importantes daños en prácticamente todas las piezas.
Neptuno presentaba numerosos desperfectos estructurales y las sirenas que lo acompañan también mostraban signos evidentes de desgaste.
La situación obligó a replantear buena parte del trabajo inicialmente previsto.
Una restauración realizada pieza a pieza
La intervención ha requerido meses de trabajo artesanal.
Cada elemento ha sido revisado para recuperar la apariencia original sin perder la esencia con la que fueron creados a finales de los años cincuenta.
El objetivo no era modernizar la carroza ni transformarla.
Todo lo contrario.
Los restauradores han buscado conservar su identidad histórica para que el público vuelva a verla prácticamente igual que la recordaban generaciones anteriores.
La cuenta atrás ya ha comenzado
Los trabajos continúan en estos últimos días con una fecha marcada en rojo en el calendario.
El próximo 27 de junio, la carroza volverá a encabezar la Cabalgata del Mar que abrirá oficialmente las fiestas de Sant Pere del Grau.
La expectación es máxima entre los vecinos, especialmente entre quienes crecieron viendo desfilar estas figuras por las calles del distrito marítimo.
Muchos consideran esta recuperación como uno de los grandes acontecimientos de las fiestas de este año.
El regreso de una tradición que forma parte de la memoria colectiva
Más allá del valor artístico de las figuras, la carroza representa una parte importante de la identidad festiva del Grau.
Durante décadas acompañó celebraciones, reuniones familiares y momentos que permanecen grabados en la memoria de miles de personas.
Por eso su regreso tiene un significado especial.
No se trata únicamente de recuperar una pieza decorativa.
Es recuperar una parte de la historia del barrio.
Una fiesta que vuelve a mirar a sus orígenes
La recuperación de Neptuno y sus sirenas coincide con la apuesta por reforzar las raíces tradicionales de las fiestas de Sant Pere.
La Cabalgata del Mar nació precisamente para rendir homenaje al vínculo entre el Grau y el Mediterráneo.
Y pocas imágenes simbolizan mejor esa conexión que la figura del dios de los mares avanzando entre el público acompañado por sus sirenas.
El momento más esperado llegará el 27 de junio
Si todo marcha según lo previsto, miles de personas volverán a ver desfilar una imagen que forma parte de la historia popular de Castellón.
Tras años de ausencia, Neptuno volverá a recorrer las calles.
Y con él regresará también una de las tradiciones más queridas del Grau.
Porque algunas figuras no son solo decorados festivos.
Son recuerdos, identidad y patrimonio emocional de toda una comunidad.
















