Valencia es berlanguiana, recuerden las películas del cineasta valenciano, donde la realidad ha superado ampliamente la ficción… y Valencia es la crónica de lo absurdo, donde Berlanga se queda muy corto con la realidad que vivimos cada día…
Los esperpentos del Cap i Casal, que no sabemos si dan vergonyeta o son el guión de una comedia absurda
¿Se imaginan ustedes organizar una chala sobre el Corpus y cuando llega el conferenciante se encuentra con el edificio cerrado? Pues pasó el año pasado en unas charlas del Corpus, ni conferenciante ni el público podían creérselo, eso sí, una Jefa de Servicio buscó otro edificio, y la charla se produjo entre la excursión al otro edificio…
La Banda El Empastre se quedó corta este año
Este año se le ocurrió a una mente pensante municipal hacer una entrada de bandas al más puro estilo alicantino para inicar las fiestas del Corpus, eligieron que fuera le acto de la entrega de pomells del Corpus, y por tanto la Entrada con 10 bandas de música de la Ciudad se relizarría un viernes por la mañana a las 12h.
Les pongo en contexto, lloviendo, con frío, y un viernes, los landós que lleva a los represnetantes de Amics del Corpus esperando, en uno representantes chopados hasta las partes má síntimas innombrables, en otro, tabal i dolçaina y el pomell de clavell blanc para el edificio consistorial.
Estaba lloviendo, pero se esperaron en el final de la calle de la Paz 40 minutos, mientars los músicos desperdigados por los comercios de los alrededores resguardándose de la lluvia bajo sus toldos o en zaguanes de edificios.
El técnico de EMT se le llevaban los demonios «llevamos 40 minutos cortando y desviando autobuses y aquí aún nada ha comenzado» y miraba a los agentes locales que tampoco entendían absolutamente nada. Llamadas, más llamadas, pero nadie, absolutamente nadie de la concejalía que organizaba el acto. La concejal eso sí, y su equipo esperaban resguardados de la lluvia bajo el balcón municipal del edificio consistorial.
Con bastante retraso se decidió que se efectuara el acto, pero que se unieran todas las bandas en una, una improvisación absoluta que tuvo que recolocar a los músicos que comenzaron su andadura sin saber qué tocar, y bajo la lluvia, con peligro para sus instrumentos musicales.
Comenzó el desfile y sonó una canción y corriendo se dirigieron hacia el Ayuntamiento, por un bosque de vallas, y nadie al otro lado de las vallas, eso sí, en medio del camino un cartel de una exposición de grandes dimensiones en medio del recorrido…
Llegaron a paso muy ligero a la casa consistorial y finalmente entraron los que pudieron, los otros desde la puta calle en la entrada hicieron lo que pudieron, finalmente un concierto privado para la alcaldesa, asesores, concejales y poco más de una decena de personas con el Himno de Valencia y la marcha real que es el Himno de España.
De la entrada de bandas al estilo banda el empastre a los conciertos en autobús
Hoy nos hemos desayunado conciertos de Bandas de música a bordo de autobuses, imaginen usted esperando en la parada ese día y pasa el autobús con cartel de Completo, porque ha de caber la banda y sus instrumentos en el autobús, eso sí, no sabemos si alguien podrá escucharlos por el aforo, más allá del conductor del autobús…
Pues sí, esto sucede en Valencia, cada día, ¿hay alguien al mando? Pues parece que ni el mejor guionista de Spielberg podría tener tales ocurrencias, y es que los homenajes a Berlanga se suceden por lo absurdo de la situación una y otra vez, la ciudad de Berlanga…
No busquen series americanas, el mejor guión de lo absurdo lo tenemos aquí en Valencia, con un Cap i Casal que se ha convertido en la mejor «Aquí no hay quién viva» ahora reconvertida a «hay no hay quién gobierne»…
Lo vergonzoso es que cobran por ello con el dinero de nuestros impuestos,luego unos y otros no entienden de la desafección ciudadana hacia la política, pues si se enteraran de todo lo que se cuece pegarían fuego a la Casa del Poble, la de todos los valencianos…
Paciencia y una caña…
Vicente Bellvís
















