La fiscal especializada señala un aumento de las agresiones racistas mientras un informe del Ministerio de Migraciones cifra en un 76% el incremento de los mensajes de odio en agosto
La Fiscalía especializada ha detectado un repunte de los delitos de odio en la Comunitat Valenciana, con especial incidencia de los casos relacionados con agresiones racistas y xenófobas. El aumento también se refleja en internet: un informe del Ministerio de Migraciones cifra en un 76% el crecimiento de los mensajes de odio en redes sociales durante el mes de agosto.
La fiscal delegada de Delitos de Odio de la Comunitat Valenciana, Susana Gisbert, confirma que se está percibiendo este incremento y señala especialmente lo que está ocurriendo en las plataformas digitales.
“Sí, notamos un repunte, especialmente en las redes sociales”, afirma.
El caso de Tavernes puede investigarse aunque la víctima no denuncie
Uno de los episodios recientes que se encuentra bajo investigación es la agresión sufrida en Tavernes de la Valldigna.
La víctima todavía no ha presentado denuncia, pero esto no impediría que los hechos llegaran a los tribunales si finalmente se confirma su posible carácter discriminatorio.
Gisbert explica que, con los indicios existentes, podría tratarse de un delito de odio y recuerda que este tipo de conductas son perseguibles de oficio.
Esto permite actuar a las autoridades aunque la persona agredida no formalice personalmente una denuncia.
Los mensajes de odio aumentaron un 76% en agosto
El incremento observado por la Fiscalía tiene también una dimensión digital.
Según los datos recogidos en un informe del Ministerio de Migraciones, los mensajes de odio detectados en las redes sociales aumentaron un 76% durante agosto, en un contexto marcado por los acontecimientos de Ceuta.
Solo durante los tres primeros días se contabilizaron alrededor de 17.000 mensajes de este tipo.
Las personas de origen magrebí fueron el principal objetivo de los contenidos detectados.
Las plataformas retiraron el 73% de los contenidos
La actuación de las propias redes sociales permitió eliminar una parte importante de los mensajes identificados.
Según los datos difundidos, las plataformas retiraron el 73% de los contenidos de odio detectados.
Eso significa, sin embargo, que aproximadamente uno de cada cuatro contenidos señalados permaneció disponible.
La preocupación por el efecto sobre los jóvenes
Los especialistas consultados advierten de que el problema no queda limitado al entorno digital.
Uno de los riesgos señalados es que la repetición y normalización de mensajes xenófobos pueda influir en el comportamiento fuera de las redes, especialmente entre los usuarios más jóvenes.
Los expertos citados también relacionan el fenómeno con determinados discursos políticos, aunque se trata de una interpretación atribuida a esas fuentes y no de una conclusión judicial.
Prevención y educación, además de sanciones
Ante el incremento detectado, los especialistas defienden que la respuesta no puede basarse exclusivamente en la persecución penal.
Plantean combinar la actuación policial y judicial con prevención y educación en igualdad, especialmente ante la expansión de estos mensajes entre usuarios jóvenes.
El repunte coloca así el foco en dos ámbitos conectados: las agresiones que se investigan como posibles delitos de odio y el crecimiento de contenidos racistas y xenófobos difundidos a través de las redes sociales.
















