El 32º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) ha otorgado el Premio a la Mejor Comunicación Internacional al trabajo titulado «Factores de riesgo asociados a la sospecha de depresión posparto en la UMF No. 32». La investigación, liderada por la profesional mexicana Miriam Griselda Acosta Vite junto a las doctoras Nubia Helena Mota Martínez y María Aída Tovar Pérez, pone el foco en la necesidad urgente de abordar la salud emocional de las madres en la Atención Primaria.
El estudio, realizado en una Unidad de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), nació tras detectar que las consultas tras el parto suelen priorizar la recuperación física de la madre y el bienestar del recién nacido, dejando en segundo plano el estado psicológico materno.
Casi un 30 % de sospecha de depresión posparto
Entre los hallazgos más destacados del trabajo destaca que casi tres de cada diez mujeres evaluadas presentaban sospecha de depresión posparto, una cifra considerablemente superior a los promedios registrados en estudios previos.
La investigación señala que los factores determinantes no son únicamente biológicos, sino principalmente psicosociales:
- Principales desencadenantes: El nerviosismo y la vivencia de acontecimientos estresantes recientes se consolidaron como los factores independientes con mayor peso en el riesgo de padecer este trastorno.
- Red de apoyo: El entorno familiar y el soporte social de la paciente resultan cruciales para aminorar o agravar el riesgo.
Búsqueda activa y herramientas clave en consulta
Para combatir el subdiagnóstico de este problema, la autora insiste en la búsqueda activa por parte de los profesionales de la salud. A menudo, señala, basta con dedicar unos minutos en la consulta de puerperio o de revisión del recién nacido para indagar sobre cómo se siente la madre o si ha atravesado situaciones complejas.
Asimismo, la investigación aboga por implantar de forma sistemática la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo en el seguimiento prenatal y posnatal, por tratarse de un instrumento rápido, sencillo y de alta eficacia en la detección precoz. Aunque el estudio se centró en un único centro, el equipo investigador confía en que estos resultados sirvan de impulso para desarrollar proyectos multicéntricos e integrar la salud mental perinatal de forma prioritaria en la Medicina de Familia.
















