El aceite de oliva producido entre las sierras de Espadà y la Calderona ya cuenta con el reconocimiento oficial de la Unión Europea. La Comisión Europea ha inscrito la Indicación Geográfica Protegida (IGP) «Oli de les Serres d’Espadà i de la Calderona» en el registro europeo de productos con denominación de calidad, una distinción que refuerza el prestigio de este aceite valenciano y protege su origen.
La nueva IGP ampara tanto el aceite de oliva virgen extra como el aceite de oliva virgen, elaborados principalmente con la variedad autóctona Serrana d’Espadà, acompañada por otras variedades tradicionales como Villalonga, Canetera, Morruda y Arbequina.
Un aceite ligado a la montaña mediterránea
La zona de producción se encuentra entre los parques naturales de la Sierra de Espadà y la Sierra Calderona, un entorno montañoso donde el clima mediterráneo, la influencia de la brisa marina y el rocío nocturno aportan unas condiciones muy particulares para el cultivo del olivar.
Según destaca la Comisión Europea, estas características naturales permiten obtener un aceite:
- De color entre verde y amarillo.
- Fluido y afrutado.
- Con sabor dulce y equilibrado.
- Ligero toque picante.
- Amargor final muy suave.
Cultivo tradicional y sostenible
Otro de los aspectos valorados por Bruselas es el sistema tradicional de cultivo.
La variedad Serrana d’Espadà presenta una elevada resistencia a las principales plagas del olivo, lo que permite reducir significativamente el uso de tratamientos fitosanitarios. Además, las técnicas agrícolas transmitidas durante generaciones contribuyen a mantener un modelo de producción respetuoso con el medio ambiente.
Abarca 28 municipios de Castellón y Valencia
La nueva Indicación Geográfica Protegida comprende 28 municipios situados entre las provincias de Castellón y Valencia, consolidando una amplia zona olivarera con una larga tradición agrícola y un importante valor paisajístico.
Más valor para el mundo rural
El reconocimiento europeo permitirá reforzar la comercialización del producto, proteger su nombre frente a imitaciones y generar un mayor valor añadido para agricultores, cooperativas y almazaras del territorio.
Además, la nueva IGP pasa a formar parte del registro europeo de alimentos con calidad diferenciada, que ya reúne más de 3.900 productos protegidos en toda la Unión Europea.
Con esta incorporación, la Comunitat Valenciana suma un nuevo distintivo de calidad que contribuye a preservar su patrimonio agroalimentario, impulsar la economía rural y poner en valor uno de los aceites de oliva más característicos del interior valenciano.














