CIUDAD DEL VATICANO / SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA.– Lo que debía ser un viaje de retorno rutinario para el séquito papal se transformó este viernes en un despliegue de diplomacia y logística de urgencia. El papa León XIV se ha visto obligado a cambiar de planes tras quedar varado en el Aeropuerto de Tenerife Norte-Los Rodeos debido a un fallo técnico en la aeronave oficial de la compañía IBERIA que debía transportarlo de vuelta a Roma.
Ante el imprevisto, la Casa Real española reaccionó con rapidez: el rey Felipe VI puso a disposición inmediata del Sumo Pontífice una aeronave oficial del Estado para garantizar su regreso seguro y sin mayores dilaciones a la Ciudad del Vaticano.
Los hechos: un fallo técnico en Los Rodeos
El pontífice se disponía a emprender el vuelo de regreso tras concluir su agenda oficial en el archipiélago canario. Sin embargo, durante las revisiones previas al despegue en el aeropuerto tinerfeño, los técnicos detectaron una anomalía mecánica en el avión de IBERIA asignado para el trayecto. Por motivos de estricta seguridad aeronáutica, se denegó el permiso de despegue de la aeronave de forma definitiva.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede reaccionó con rapidez emitiendo un comunicado oficial a través de su canal de Telegram para calmar los ánimos y explicar la situación:
«El papa León XIV regresará a Roma a bordo de una aeronave generosamente puesta a disposición por Su Majestad el Rey de España. El vuelo está programado para despegar alrededor de las 6:00 p. m. hora local y se espera que llegue a Roma aproximadamente a las 11:00 p. m. hora de Roma. El personal de la Santa Sede y los periodistas que viajan en el vuelo papal regresarán en las próximas horas en una aeronave separada proporcionada por IBERIA».
Un operativo de evacuación en dos fases
Para resolver el colapso logístico, las autoridades españolas y vaticanas coordinaron un plan de contingencia dividido en dos vuelos diferenciados:
El avión que transporta al Santo Padre despegó con éxito de Los Rodeos justo después de las 6:00 p. m. (hora canaria), cumpliendo con el itinerario de emergencia previsto. Se espera que el monarca español y las autoridades del Gobierno sigan de cerca el trayecto hasta el aterrizaje en suelo italiano, estimado para las 23:00 horas (hora de Roma).
Reacciones y protocolo
Este gesto del rey Felipe VI subraya las sólidas relaciones diplomáticas entre España y la Santa Sede. Fuentes aeroportuarias confirman que el cambio de aparatos se realizó bajo un fuerte dispositivo de seguridad en la pista canaria, garantizando en todo momento el confort y la protección del pontífice.
Por su parte, el nutrido grupo de periodistas y corresponsales que cubren la información vaticana permanece en la terminal de Tenerife a la espera de que el avión de repuesto de IBERIA quede completamente operativo para emprender el viaje de regreso a Italia.





