La campaña de la cereza en la montaña de Alicante arranca este 2026 con previsiones muy optimistas para el sector agrícola, que espera superar los 200.000 kilos de producción, multiplicando por cuatro la cosecha obtenida el año pasado.
Pese a que la humedad de los últimos días ha provocado daños en aproximadamente un 10% de la fruta, el balance general sigue siendo positivo.
Una campaña clave para recuperar pérdidas
Después de una temporada anterior especialmente complicada, en la que apenas se recolectaron unos 50.000 kilos, los productores afrontan esta campaña como una oportunidad de recuperación económica.
Previsión 2026:
- Más de 200.000 kilos de cereza
- Cuadruplicar producción respecto a 2025
- Mejor calidad general
- Recuperación del sector
La humedad, principal amenaza para la fruta
El principal problema no ha sido la lluvia directa, sino la niebla persistente posterior, que ha impedido el secado natural de la cereza.
Consecuencias:
- Exceso de humedad
- Grietas en la piel del fruto
- Pérdidas del 10%
- Mayor afectación en variedades tempranas
La variedad Starking, la más perjudicada
Entre las variedades más sensibles, la Starking ha sido la más afectada por las condiciones meteorológicas debido a encontrarse en fase avanzada de maduración.
La montaña de Alicante, referente productor
La cereza de la montaña alicantina es uno de los productos agrícolas más valorados de la provincia por:
Sus características:
- Alta calidad
- Producción de montaña
- Tradición agrícola
- Valor gastronómico
- Importancia económica local
Respiro para el sector agrícola
Las buenas previsiones ofrecen alivio a cooperativas y agricultores tras años marcados por la incertidumbre climática y productiva.
Clima, agricultura y resiliencia
La campaña vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad del campo frente a fenómenos meteorológicos, pero también la capacidad del sector para adaptarse y mantener producciones competitivas.
Alicante mira con esperanza a una gran temporada de cerezas
Si las condiciones se mantienen favorables en las próximas semanas, 2026 podría convertirse en una de las campañas más importantes de los últimos años para uno de los cultivos más emblemáticos del interior alicantino.
















