La memoria se agrieta en La Xerea: Alerta por riesgo de desprendimiento del rótulo indicativo del refugio de la calle Espada
La historia de Valencia está escrita en sus muros, pero a veces, la falta de mantenimiento hace que esa historia amenace con caerse a pedazos sobre las cabezas de quienes la transitan. Es la paradoja cruel que atraviesa estos días el distinguido barrio de La Xerea, donde el elemento indicativo que anuncia la proximidad del refugio antiaéreo de la calle Espada ha lanzado un grito de auxilio que ya no es solo estético, sino de seguridad pública.
La asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio, una entidad que lleva más de quince años fiscalizando el estado del patrimonio local, ha emitido una denuncia urgente. El objeto de la alarma es el icónico rótulo de hormigón, situado en la fachada de un edificio de la plaza de Tetuán, cuyas letras, que rezan la palabra «REFUGIO», presentan un estado de deterioro tan avanzado que el colapso de fragmentos sobre la vía pública parece cuestión de tiempo.
Crónica de una ruina anunciada
Para cualquier paseante habitual de la zona, en pleno corazón de Ciutat Vella, el deterioro no es nuevo, pero sí su aceleración. Las imágenes facilitadas por la asociación y verificadas por este diario son inapelables. En ellas se aprecia cómo la letra R, que forma parte de la tipografía, de un estilo racionalista y rotundo propio de finales de los años 30, presenta varias patologías que hacen peligrar su conservación.
Las grietas no son superficiales; son fracturas transversales profundas que recorren el cuerpo de la letra. La física es tozuda: la humedad ha penetrado en el hormigón poroso de 1937, dañándolo internamente.
«No estamos hablando de la estructura del refugio, que por fortuna es robusta», señalan fuentes del colectivo patrimonialista. «Hablamos del elemento de señalética histórica, un rótulo que es Bien de Relevancia Local, hecho de hormigón y que recae a una calle muy transitada de La Xerea y donde se suelen formar colas por la presencia del consulado de Colombia. Si la letra cae, podemos tener una desgracia.»
Un Bien de Relevancia Local en el limbo
La indignación de los expertos en patrimonio no nace de la nada. El refugio de la calle Espada está catalogado como Bien de Relevancia Local (BRL). Construido bajo las directrices de la Junta de Defensa Pasiva cuando Valencia ostentaba la capitalidad de la Segunda República, tanto el búnker como sus elementos anexos son testimonio de la resistencia de una ciudad que tuvo que aprender a vivir bajo las bombas. Este tipo de rótulos eran vitales para la supervivencia en caso de alarma.
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A diferencia de otros refugios rehabilitados y musealizados, el de Espada ha permanecido en un discreto segundo plano. Resulta paradójico que, mientras se legisla sobre la memoria abstracta, se deje morir la memoria física. La tipografía de la calle Espada es un documento histórico que este está expuesto al riesgo de colapso por la indiferencia del Ayuntamiento de Valencia y de la concejalía o servicio responsable.
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Exigencia de intervención inmediata
La nota remitida por Círculo por la Defensa del Patrimonio no se limita a la queja; exige acción. La entidad solicita una intervención de urgencia que debería haberse producido de oficio hace meses.
En primer lugar, reclaman una inspección técnica inmediata por parte del servicio de Bomberos y de los arquitectos municipales para acordonar la zona si fuera necesario. La instalación de mallas de protección o un andamiaje preventivo es el paso mínimo exigible ante el riesgo de desprendimiento.
Pero la solución no puede ser —como temen los conservacionistas— la retirada de las letras para su almacenamiento sine die. La exigencia es la consolidación in situ. Existen técnicas de restauración, mediante resinas y morteros específicos, capaces de devolver la cohesión estructural a estos elementos sin alterar su estética original, preservando así la identidad visual del sitio.
Perder esas letras sería una tragedia. Esa tipografía es hija de su tiempo, un diseño que nos habla de orden y funcionalidad en medio del caos. Borrar la palabra «REFUGIO» de la fachada de la calle Espada sería silenciar el lugar donde nuestros abuelos corrieron para salvar la vida.
La pelota está ahora en el tejado del Ayuntamiento de Valencia. La denuncia está hecha, las pruebas gráficas son contundentes y el riesgo es real. La ciudad no puede permitirse que la próxima noticia sobre la calle Espada sea en la sección de sucesos por un accidente que todos veíamos venir.


















