La obra, una escultura de bronce basada en la célebre ilustración de Paco Roca, recrea a una joven voluntaria con barreño y escoba. Tras finalizar su modelado, la pieza ya se encuentra en Alcantarilla (Murcia) para la fundición final previa a su instalación en La Torre.
VALÉNCIA. — El monumento en homenaje a las personas voluntarias de la DANA cobra forma definitiva a medida que se aproxima el próximo 29 de octubre, fecha en la que se cumplirá el segundo aniversario de la catástrofe natural que sacudió la Comunitat Valenciana y desencadenó una oleada sin precedentes de solidaridad ciudadana. Tras haber concluido hace unas semanas la fase de modelado a escala real, la escultura ha sido trasladada a la localidad de Alcantarilla (Murcia) para iniciar su proceso de fundición en bronce. El objetivo municipal es que la obra quede permanentemente instalada antes de la citada efeméride en la plaza de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, en la pedanía valenciana de La Torre, enclave estratégico que ejerció de centro neurálgico de coordinación del voluntariado durante las jornadas posteriores a la tragedia.
La iniciativa se remonta al pasado 1 de julio, momento en que el Ayuntamiento de Valéncia adjudicó el contrato relativo al diseño, producción e instalación del conjunto escultórico al reconocido dibujante e ilustrador valenciano Paco Roca. La adjudicación se formalizó por un importe total de 50.600 euros (IVA incluido) y fijó un plazo de ejecución de tres meses. El proyecto nació directamente de la voluntad vecinal, tras ser propuesto y seleccionado en la última edición de los presupuestos participativos municipales «VLC Participa» (2025/2026).
«Si algo hubo de positivo en aquel desastre fue sin duda el movimiento solidario que se dio de forma espontánea y que tanto ayudó a los afectados en uno de los peores momentos de la historia de la Comunitat Valenciana. Quise que ese movimiento ciudadano no quedara en el olvido y realicé esa ilustración» — Paco Roca, ilustrador y creador del diseño.
El diseño tridimensional, de 2,20 metros de altura, constituye una recreación fidedigna en bronce del célebre mural presente en la fachada del centro cultural La Rambleta, también de la autoría de Roca. La pieza artística representa a una joven voluntaria con las prendas salpicadas de barro, quien camina con paso decidido y la mirada firme hacia el frente mientras sostiene un barreño con una mano y una escoba con la otra. Esta representación visual se convirtió rápidamente en un icono popular de resiliencia y apoyo colectivo.
Según ha explicado el propio artista, la figura retrata a «una chica joven, una de las miles de personas voluntarias que desinteresadamente fueron a prestar ayuda a quienes sufrieron en primera persona el desastre. Esta marea de solidaridad, a la que en poco tiempo se sumaron personas de todo el país y de parte del extranjero, fue fundamental para poder empezar a recuperar las zonas afectadas». Asimismo, el viñetista resaltó el impacto que tuvo el dibujo original: «La ilustración de la voluntaria en actitud positiva tuvo mucha repercusión, se hizo popular en redes y protagonizó carteles y murales. Por eso, cuando acepté el encargo del Ayuntamiento, elegí este dibujo, como homenaje a las víctimas de la DANA, a todo ese movimiento solidario y a los valores que representó».
El riguroso proceso de creación: del barro al bronce
El trabajo de traslación técnica de la obra bidimensional de Paco Roca al volumen escultórico final en bronce ha sido confiado a los artistas Ángel de Fabero y José Ramón Puchades, cofundadores del estudio escultórico 5PUNTO1, quienes avalan una trayectoria profesional conjunta de más de 25 años dirigiendo proyectos de cerámica artística, bronce y mobiliario de alta decoración.
La labor técnica dio comienzo mediante la elaboración de una maqueta preliminar a escala reducida concebida para definir con exactitud la composición, el juego de masas y los volúmenes del monumento, sirviéndose de materiales maleables como arcilla, cera y plastilina. Posteriormente, las dimensiones de la maqueta se proyectaron de manera proporcional a su tamaño definitivo de 2,20 metros. Para sustentar la estructura y soportar la carga del material a esa escala, los escultores construyeron un esqueleto rígido de hierro y madera sobre el cual depositaron la masa definitiva.
El pasado 20 de julio, personal técnico municipal adscrito al Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico realizó una inspección técnica al taller de 5PUNTO1 situado en Ribarroja de Túria. En dicha visita se constató que el modelado a escala real se hallaba totalmente concluido, con su volumen y forma definidos, quedando la obra lista para la fase de fundición. Durante el encuentro, en el que estuvo presente el propio Paco Roca junto a los escultores, se aprobó también la tonalidad de la pátina que vestirá el bronce.
Actualmente, la pieza afronta en Alcantarilla los pasos finales del proceso:
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Molde y reproducción en cera: Obtención del molde negativo y reproducción de la figura en cera completamente hueca.
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Repaso y molde refractario: Cincelado meticuloso de la cera para eliminar rebabas e imperfecciones, seguido de la creación de la cáscara cerámica refractaria.
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Colada de bronce a 1.100 °C: Fundición y vertido del metal para sustituir la cera.
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Acabado y pátina: Desmoldado, pulido, cincelado manual y aplicación de pátina química al fuego para proteger la pieza de la oxidación ambiental y conferirle sus matices definitivos.
Con este procedimiento, la ciudad ultima los preparativos para erigir un homenaje perdurable a las víctimas y a la red ciudadana que acudió en su ayuda.
Así, el Cap i Casal no tiene un monumento a las víctimas de la riuà y barrancà pero sí tendrá dos años después un monumento a los voluntarios…
















