Valencia, 28 de febrero de 2026
En un contexto donde la humanización de los servicios públicos se ha convertido en un pilar estratégico para las administraciones, la Generalitat Valenciana ha querido poner nombre y apellidos a la excelencia social. La Fundación Músicos por la Salud ha sido galardonada con el Primer Premio a la Responsabilidad Social 2025, un reconocimiento otorgado por la Conselleria de Hacienda, Economía y Administración Pública que subraya el compromiso de la entidad con los colectivos más vulnerables.
El galardón, entregado a través de la Dirección General de Economía, sitúa a la fundación a la vanguardia de la innovación social en la Comunitat Valenciana. Músicos por la Salud se ha impuesto en la categoría dirigida a universidades, fundaciones, ONG y entidades de economía social, gracias a un modelo de intervención que trasciende el mero entretenimiento para convertirse en una herramienta clínica y emocional.
El retorno de la excelencia social tras la DANA
La edición de este año ha tenido un cariz especialmente simbólico. Tras la cancelación de la convocatoria anterior, cuyos fondos fueron redirigidos íntegramente a paliar los efectos de la catástrofe de la DANA, la Generalitat ha recuperado estos premios con una dotación total de 39.900 euros.
El reconocimiento a Músicos por la Salud conlleva una asignación de 7.000 euros, destinada a fortalecer sus programas de microconciertos. Según fuentes de la Conselleria, se han valorado proyectos desarrollados entre 2023 y 2025 que han demostrado un impacto tangible en el progreso y el bienestar de los ciudadanos valencianos, un requisito que la fundación cumple con creces tras más de una década de actividad ininterrumpida.
«La música no es un lujo, es salud»
Durante la ceremonia de entrega, el presidente y fundador de la organización, Guillermo Giner, pronunció un discurso cargado de gratitud y reivindicación. Giner quiso dedicar el premio no solo a la estructura administrativa de la fundación, sino al ecosistema humano que da sentido a su existencia.
«Este premio es para cada paciente que ha compartido una canción con nosotros en un hospital y para cada profesional sanitario que nos abre la puerta. Que la Generalitat reconozca nuestro proyecto confirma nuestra tesis: la música no es un lujo decorativo, es una herramienta de salud y de humanidad», afirmó Giner ante las autoridades presentes.
El acto no fue meramente protocolario. La sensibilidad del proyecto se hizo patente con la actuación en directo de Nehir Akansu, músico colaborador de la fundación, quien ofreció una muestra de la atmósfera que estos profesionales crean diariamente en entornos tradicionalmente asépticos y estresantes.
Una metodología avalada por la ciencia
Lo que comenzó en 2015 como una iniciativa para humanizar los hospitales se ha transformado hoy en la organización con mayor actividad en su campo a nivel nacional. Músicos por la Salud no solo «toca canciones»; aplica una metodología validada científicamente que demuestra que los microconciertos reducen los niveles de ansiedad y mejoran los indicadores físicos y psicológicos de los pacientes.
A lo largo de su trayectoria, la ONG ha alcanzado cifras que avalan su relevancia:
-
43.310 microconciertos realizados.
-
Presencia en 76 hospitales y 476 centros sociosanitarios.
-
Más de 609.420 personas beneficiadas en toda España.
En la Comunitat Valenciana, su huella es especialmente profunda. La fundación gestiona pianos de cola en centros de referencia como el Hospital de la Fe y el Hospital de Manises, espacios donde la música en directo rompe la rutina asistencial para ofrecer alivio tanto a los enfermos como a sus familiares y al propio personal médico.
El futuro de la responsabilidad social
Con este Primer Premio, Músicos por la Salud se consolida como un aliado estratégico de la sanidad pública valenciana. La distinción no solo premia el pasado, sino que actúa como un impulso para el futuro de la responsabilidad social en la región, demostrando que la colaboración entre el Tercer Sector y la administración puede generar un valor que no se mide solo en cifras macroeconómicas, sino en sonrisas y bienestar emocional.
La fundación ya planea reinvertir el premio en la expansión de su red de músicos profesionales, con el objetivo de que ninguna habitación hospitalaria se quede sin su momento de «alivio melódico». En un mundo cada vez más tecnificado, Valencia ha decidido premiar lo que nos hace profundamente humanos.
















