El Consell desbloquea una infraestructura clave paralizada desde hace una década. Las obras, que comienzan este año, incrementarán la capacidad hidráulica y garantizarán el blindaje medioambiental del entorno
LA POBLA DEL DUC. — La Generalitat Valenciana ha anunciado de forma oficial el proyecto de construcción de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del municipio de la Pobla del Duc, situado en la comarca de la Vall d’Albaida. La actuación cuenta con un presupuesto de 3,1 millones de euros y supone el fin de un bloqueo técnico e institucional que ha mantenido paralizada esta infraestructura crítica durante los últimos diez años.
El anuncio y los detalles del despliegue fueron presentados en el propio Ayuntamiento de la localidad por el vicepresidente tercero del Consell y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus. En el acto institucional, en el que estuvo acompañado por las autoridades municipales, el conseller confirmó que el proyecto de ejecución ya se encuentra debidamente adjudicado y que las obras físicas darán comienzo dentro del presente ejercicio de 2026.
La nueva infraestructura sustituirá de manera integral a la actual planta depuradora. Según detallaron fuentes del Consell, el complejo actual cuenta con una tecnología obsoleta que ha comenzado a comprometer la eficiencia y la seguridad de los procesos de filtrado y saneamiento de aguas de la zona urbana.
El conseller Martínez Mus destacó expresamente la labor de la actual dirección de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunidad Valenciana (EPSAR), con José Aparicio al frente, cuyo liderazgo ha resultado definitivo para reactivar el expediente administrativo. «Damos un salto cualitativo en sostenibilidad y en calidad de vida para los vecinos de la comarca», aseveró el conseller durante su intervención.
Para la construcción de la planta, el Ayuntamiento de la Pobla del Duc procedió previamente a la adquisición estratégica de una parcela de 3.500 metros cuadrados. Esta disposición física permitirá edificar la nueva estación en un emplazamiento independiente, logrando una de las metas logísticas clave: asegurar la total continuidad del servicio público de depuración actual de forma ininterrumpida durante los 19 meses proyectados de obras.
A nivel operativo, la futura planta incrementará de manera notable el margen de saneamiento local, elevando el caudal máximo de tratamiento desde los 525 metros cúbicos diarios actuales hasta un tope de 620 metros cúbicos diarios.
Ecológicamente, la modernización de los sistemas optimizará radicalmente la gestión de los fangos y detendrá la descarga descontrolada de nutrientes y partículas sólidas, garantizando la preservación y regeneración biológica del barranco adyacente y de sus ecosistemas acuáticos. Con este movimiento, la Generalitat afianza su agenda de adecuación hídrica en zonas de interior, reemplazando modelos caducos por procesos automatizados de última generación alineados estrictamente con las directivas de vertidos más exigentes.

















