Los vecinos están atónitos ante la indiferencia de las autoridades locales y de agentes de policía local en Nazaret y La Punta y es que desde hace unas semanas a escasos metros del Chalet Bartual, sede de la Alcaldía de la Punta se está levantando un poblado chabolista donde ya viven decenas de personas.
Una muestra del abandono municipal a sus vecinos, en una zona ya de por sí castigada, que es ciudad pero carece de los servicios de ésta como tal, a cinco minutos del Oceanogràfic, pero con autobuses que pasan cada hora, con robos, inseguridad y ahora un nuevo asentamiento: un poblado chabolista.
Las chabolas de la zona de la Fórmula Uno
Un asentamiento más en la zona del Marítim, que se une al asentamiento de la zona del Grao, concretamente en las calles del Antiguo Circuito de la Fórmula Uno donde se estima que viven más de medio millar de personas entre suciedad y falta total de servicios.
Allí llevan años, en lo que un día fuera símbolo del lujo, desde hace años símbolo de la decadencia, pero este gran poblado chabolista tiene fecha de caducidad, ya que el nuevo PAI del Grao se comenzará a edificar y obras en breve y estas personas deberán trasladar esas chabolas a otros puntos de la ciudad.
En Malilla/La Torre
Otro de los poblados que se han migrado es junto a las obras del canal de acceso del ferrocarril en Malilla, donde ocuparon la alquería municipal de Volante que sufrió un incendio y se desplomó su interior, entonces fue ocupado como corral para gallinas, vacas y demás animales de granja que poseían. Allí, ante las obras inminentes fueron desalojados y se construyó junto al Centro de Educación Especial Profesor Sebastián Burgos un nuevo asentamiento, a escasos metros de San Vicente y junto a las obras, que no ha parado de crecer y donde se estima viven unas 100 personas. En este asentamiento existen vertederos ilegales de todo tipo dematerial de se recoge, principalmente metal y cables, y lo que no les vale tras desmontarlo in situ es arrojado junto a las casas y el colegio, a escasos metros del nuevo barrio residencial de Turianova.
La proliferación en la última década de este tipo de asentamientos contrasta con el último censo de personas indigentes en la ciudad sin techo diario que no superaba las 1.000 personas, pero en estos tres asentamientos ya casi llegan a esta cifra.
Evidencia una realidad que no muestran las cifra «oficiales», una Valencia de personas olvidadas y un fallo como sociedad. Además de evidenciar que los servicios sociales no llegan.
















