El picudo sigue su avance sin control, lo que denota un recrudecimiento del problema y evidencia una notable falta de mantenimiento de las palmeras de la Ciudad.
Si la semana pasada poníamos el foco en una avenida tan importante como la Gran Vía Marqués del Túria de Valencia donde cerca de diez ejemplares muestras signos evidentes de ataque de picudo, eliminando totalmente las hojas y matando la palmera en algunos casos, esta semana veíamos cómo los servicios municipales abatían una nueva palmera en la Calle de las Barcas, justo en la fachada del Hotel Reina Victoria,y es que tras una inspección para evitar problemas en Fallas, se detectó que esta palmera estaba fuertemente afectada y se derribó y taló.
Una palmera menos en Valencia, una más, de gran porte y en pleno centro del Cap i Casal. Lo que nos hace preguntarnos por el estado de la jardinería y su falta evidente de mantenimiento en la ciudad. Las quejas de los ciudadanos siguen centradas, como en la época de Ribó en la falta de mantenimiento de la jardinería y en la suciedad de las calles, y siguen acaparando gran parte de las quejas reiteradas de los vecinos de Valencia.
Si bien el presupuesto de mantenimiento de jardines se ha aumentado considerablemente, el abandono de os últimos años persiste, y es que como reconocen fuentes de la concejalía de parques y jardines «no sólo hay que hacer nuevos jardines, sino toca mantenerlos» y reconocen no existe presupuesto necesario para esta labor de mantenimiento y hacen lo que pueden con el escaso presupuesto disponible.
De hecho, en el presente ejercicio no se tiene previsto ningún nuevo jardín, y el presupuesto para esto y remodelaciones es mínimo, centrándose en la gestión y mantenimiento de los actuales, que sea dicho, es muy deficiente.

Las promesas electorales hace tiempo que se las llevó el tiempo y la falta de mantenimiento es evidente, excepto en las calles por donde vive la alcaldesa y pasea, en el resto la jardinería es casi inexistente o nula. De hecho en la Plaza de San Agustín estos últimos meses han tenido que cambiar todos los arbustos por falta de riego, lo hicieron hace un mes y ya hay un gran macetero donde el arbusto ya no existe, un ejemplo de la falta total de mantenimiento de los jardines de esta ciudad de Valencia.
















