Pedro Sánchez ha anunciado la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones para el próximo 29 de noviembre, justificando la decisión en la necesidad de conseguir una mayoría amplia para frenar el avance de la ultraderecha y continuar con las políticas progresistas de su Ejecutivo.
Con un discurso de poco más de 11 minutos sin preguntas, ha mostrado su lado más cínico y una visión sesgada de la realidad a su conveniencia, para decretar la convocatoria electoral.
El dilema planteado: «El mundo se asoma al abismo»
Sánchez ha enmarcado la convocatoria electoral en una disyuntiva histórica, advirtiendo sobre los riesgos de un cambio de ciclo político:
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Elección entre dos modelos: Sumarse a la ola ultraderechista internacional que recorta derechos y gobierna para grandes oligarcas y élites mundiales, o respaldar un Gobierno progresista al servicio de la mayoría de los españoles.
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Denuncia de la oposición: Ha calificado la legislatura como la más «bronca» de la España democrática, acusando a la oposición de practicarle un boicot constante mediante el uso del poder autonómico y «apedrear» las leyes beneficiosas para la ciudadanía. Durante su intervención, ha hecho una mención explícita al «famoso ático» de Isabel Díaz Ayuso.
Balance de la gestión de gobierno
El presidente ha reivindicado los logros económicos, sociales y diplomáticos de su mandato:
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Economía y empleo: España se ha situado como el país que más crece en la Unión Europea, incrementando el poder adquisitivo de las familias y logrando recortar la desigualdad económica.
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Transición ecológica: Más de la mitad de la energía generada en el país procede ya de fuentes renovables.
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Política exterior y valores: Apoyo continuado a Ucrania, la UE y la ONU en momentos de tensión internacional; duplicación de los fondos de cooperación al desarrollo; denuncia explícita de dictaduras y genocidios; y rechazo a destinar el 5% del presupuesto nacional a gasto en defensa.
La convocatoria electoral y el horizonte político
Agradeciendo el respaldo prestado por los socios parlamentarios a lo largo de la legislatura, Sánchez concluyó que para consolidar y ampliar las transformaciones iniciadas es imprescindible contar con el respaldo explícito de las urnas.



