La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha visitado este viernes las obras de reurbanización de las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta, una actuación que el gobierno municipal define como “la obra urbana más importante y compleja realizada en la ciudad en las últimas décadas”.
La intervención, con un presupuesto cercano a los 24 millones de euros, transformará más de dos kilómetros de una de las principales arterias de la ciudad con nuevas zonas peatonales, arbolado, carril bici y espacios de estancia.
Aceras mucho más amplias y zonas de sombra
Durante la visita, acompañada por el concejal de Urbanismo, Juan Giner, la alcaldesa destacó especialmente la ampliación del espacio peatonal.
Según explicó, las nuevas aceras pasarán de apenas 1,4 metros de anchura a superficies de entre 5 y 7 metros destinadas exclusivamente a peatones.
Catalá aseguró que la actuación busca:
- reducir el tráfico rodado,
- mejorar la movilidad peatonal,
- aumentar las zonas de sombra,
- y crear espacios urbanos más amables.
“Esta actuación convertirá Pérez Galdós en una de las vías más bonitas y agradables de la ciudad”, afirmó.
Nuevas zonas infantiles, carril bici y paradas de EMT
El proyecto incluye además:
- tres nuevas áreas infantiles,
- 2,4 kilómetros de carril bici,
- 15 nuevas paradas de EMT más amplias y con sombra,
- nuevo arbolado,
- mobiliario urbano,
- iluminación renovada,
- y estaciones de Valenbisi.
La alcaldesa defendió también que la reconfiguración permitirá mejorar la velocidad comercial de las líneas de EMT que atraviesan la zona.
Apertura al tráfico prevista para septiembre
Las obras comenzaron en junio de 2025 y afectan a cerca de 100.000 metros cuadrados.
Actualmente trabajan en la actuación una media de 150 operarios diarios y el Ayuntamiento mantiene reuniones semanales de seguimiento para controlar los plazos de ejecución.
Según avanzó Catalá, la previsión es reabrir la circulación al tráfico tras el verano, coincidiendo con la vuelta al colegio en septiembre.
Posteriormente continuarán los trabajos relacionados con:
- instalación de mobiliario urbano,
- plantación de arbolado,
- y remates finales de urbanización.
La actuación completa quedaría terminada antes de finalizar 2026.
Bono comercio para ayudar a los negocios afectados
La alcaldesa anunció además que el Ayuntamiento pondrá en marcha próximamente una campaña de bono comercio destinada a apoyar a los establecimientos afectados por las obras.
El objetivo será incentivar el consumo en la zona y atraer nuevos clientes una vez recuperada parcialmente la movilidad.
Catalá recordó que el margen legal del Ayuntamiento para aplicar ayudas fiscales directas es limitado, aunque defendió que el consistorio sí puede impulsar campañas de dinamización comercial como las realizadas anteriormente en la avenida de la Malvarrosa o la calle Alicante.
Críticas a las actuaciones del anterior gobierno
Durante su intervención, la alcaldesa aprovechó para criticar las actuaciones urbanísticas del anterior ejecutivo municipal de PSPV y Compromís.
Catalá contrapuso las llamadas “actuaciones tácticas” realizadas en el pasado con el actual modelo de intervención integral.
“Nosotros no somos de soluciones provisionales ni de improvisar”, aseguró, defendiendo que el actual gobierno apuesta por actuaciones definitivas y planificadas para mejorar de forma permanente la calidad urbana de Valencia.
















