Bombas Gens Centre d’Arts recrea la ciudad romana antes de la erupción del Vesubio mediante una gran proyección de 360 grados, realidad virtual y espacios interactivos. La muestra permite recorrer la Villa de los Misterios y descubre también las conexiones entre Pompeya y la antigua Valentia.
Viajar desde la Valencia de 2026 hasta la Pompeya del año 79 sin salir de la ciudad ya es posible.
Bombas Gens Centre d’Arts propone revivir una de las ciudades más famosas de la Antigüedad a través de “Los últimos días de Pompeya”, una experiencia que combina artes digitales, proyecciones de gran formato, realidad virtual y espacios interactivos.
La propuesta no se limita a contemplar imágenes o piezas sobre la ciudad destruida por el Vesubio. El objetivo es que el visitante pueda sentir cómo era caminar por Pompeya antes de la erupción, entrar en sus edificios y aproximarse a la vida cotidiana de sus habitantes.
Una Pompeya de 360 grados
Uno de los grandes espacios de la exposición utiliza una proyección inmersiva de 360 grados.
Calles, casas y espacios públicos rodean al visitante para reconstruir visualmente la ciudad romana.
El director artístico de la exposición, Jordi Sellas, explica que Pompeya ha aparecido innumerables veces en películas, novelas y libros de historia, pero la tecnología permite ahora una aproximación diferente: intentar caminar por sus calles tal y como pudieron ser hace casi dos mil años.
La tecnología se convierte así en el vehículo para contar la historia.
Sentarse en un anfiteatro para ver luchar a los gladiadores
La realidad virtual lleva la experiencia un paso más allá.
Una de las propuestas permite introducirse en un anfiteatro romano y presenciar un combate de gladiadores.
El visitante permanece sentado, pero el entorno virtual pretende generar la sensación de encontrarse en las gradas de un gran recinto romano mientras se desarrolla el espectáculo.
Es una de las experiencias más llamativas de la muestra.
Pero no es la única.
Caminar por la Villa de los Misterios
Otro espacio utiliza un formato más próximo a un entorno virtual abierto en el que el visitante puede desplazarse por una reconstrucción de la Villa de los Misterios.
Se trata de una de las construcciones más conocidas del yacimiento arqueológico de Pompeya.
Frente a la experiencia del anfiteatro, aquí el visitante puede caminar por el espacio virtual y explorar diferentes estancias.
La exposición incorpora además áreas interactivas y otras de carácter más expositivo para completar el contexto histórico.
¿Qué tenía que ver Pompeya con Valentia?
La muestra guarda además una sorpresa especialmente interesante para el público valenciano.
“Los últimos días de Pompeya” aborda los vínculos existentes entre Pompeya y la antigua Valentia.
La directora de Bombas Gens, Mònica Pérez, explica que las conexiones comerciales y culturales hacían que las modas que circulaban por el mundo romano acabaran dejando también su huella en Valencia.
Esa influencia podía apreciarse en cuestiones tan cotidianas como la decoración de las viviendas o los vinos que se consumían.
De esta manera, la exposición no presenta Pompeya únicamente como una ciudad italiana congelada por una catástrofe, sino como parte de un mundo romano al que también pertenecía Valentia.
Antes de que el Vesubio lo cambiara todo
La erupción del Vesubio convirtió Pompeya en uno de los yacimientos arqueológicos más conocidos del mundo precisamente porque bajo los materiales volcánicos quedaron preservadas extraordinarias evidencias de la vida cotidiana romana.
La exposición de Bombas Gens intenta recorrer el camino inverso: partir de lo que conocemos arqueológicamente para devolver movimiento, habitantes, calles y espectáculos a aquella ciudad.
El resultado permite pasar en una misma visita de las calles de Pompeya a un anfiteatro de gladiadores y de allí a la Villa de los Misterios.
Y todo ello sin salir de Valencia.



