La Unió alerta de que la cotización del aceite de oliva se sitúa un 30% por debajo de los costes de producción y exige una ayuda urgente de 400 euros por hectárea para frenar un abandono que ya alcanza las 16.455 hectáreas.
VALÉNCIA / SECTOR AGRARIO
2 de noviembre de 2026
El inicio de la campaña del aceite de oliva en la Comunitat Valenciana presenta una paradoja preocupante para los oleicultores. Pese a que las expectativas productivas son favorables en la mayor parte de las zonas de cultivo, la acusada caída de los precios de venta en origen amenaza con convertir un año de buena cosecha en un ejercicio de cuantiosas pérdidas económicas. La organización agraria LA UNIÓ Llauradora ha denunciado que los precios actuales cotizan en torno a un 30% por debajo de los costes reales de producción, un desfase que pone en jaque la continuidad de las explotaciones y acelera el despoblamiento rural.
Según un estudio sectorial de la organización, cultivar un kilo de aceite en el olivar tradicional mecanizable de secano —el predominante en el territorio valenciano— conlleva un coste aproximado de 4,60 euros. Sin embargo, las cotizaciones de referencia sitúan el aceite de oliva virgen extra en torno a los 3,20 euros por kilo en origen, mientras que el aceite lampante se paga entre 2,50 y 2,60 euros por kilo.
En la práctica, esto supone que por cada 1.000 kilos de aceite vendidos al precio actual de mercado, el productor ingresa unos 1.400 euros menos de lo que le ha costado producirlo.
«Una buena cosecha puede acabar siendo sinónimo de pérdidas»
«Todo lo que sea por debajo de los cuatro euros no compensa, y menos ahora, con los costes del gasóleo y de los fertilizantes disparados», advierte Enric Simó, responsable del sector del aceite de oliva de LA UNIÓ. «La decepción es mayúscula. Es frustrante comprobar que una buena cosecha puede acabar siendo sinónimo de pérdidas para quienes trabajan en el campo y todo por la especulación pura y dura».
La falta de rentabilidad no es un problema aislado de la presente campaña, sino un deterioro estructural que impacta directamente en el paisaje y el medio ambiente. Los datos recopilados por la organización agraria cifran en 16.455 las hectáreas de olivar abandonadas en la Comunitat Valenciana, de las cuales 6.322 se han perdido en los últimos cinco años.
Esta inestabilidad de los mercados dificulta la planificación y desincentiva el relevo generacional. «En los últimos meses varios jóvenes se han incorporado, por ejemplo, en mi comarca del Maestrat, y se van a encontrar con un escenario de precios que ni siquiera permite cubrir los costes de producción. Esta situación puede desanimar a quienes intentan abrirse camino en la agricultura«, añade Simó.
A este panorama se suman las crecientes exigencias burocráticas, la incertidumbre sobre las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) y la competencia desleal de las importaciones de terceros países como Túnez y Marruecos —cuyos costes de producción son sensiblemente inferiores—. España importó 115.300 toneladas de aceite de oliva en los cinco primeros meses del año, un 27,5% más que en el mismo periodo de 2025.
| Concepto / Indicador | Valor / Dato |
| Coste medio de producción (secano tradicional) | 4,60 €/kg |
| Precio origen Virgen Extra | ~3,20 €/kg |
| Precio origen Lampante | 2,50 – 2,60 €/kg |
| Pérdida estimada por cada 1.000 kg | 1.400 € |
| Superficie total de olivar abandonado | 16.455 ha |
| Superficie abandonada en los últimos 5 años | 6.322 ha |
Medidas urgentes: ayudas directas y almacenamiento temporal
Para mitigar el impacto económico y proteger la función ambiental del olivar —clave en la prevención de incendios y contra la despoblación—, LA UNIÓ ha solicitado formalmente a la Conselleria de Agricultura una ayuda directa de 400 euros por hectárea para el olivar tradicional de secano, destinada con carácter prioritario a los agricultores profesionales.
Asimismo, la organización reclama al Gobierno central que active los mecanismos de regulación previstos en la normativa europea para contener el desplome de las cotizaciones. Entre las propuestas destaca la retirada temporal de hasta un 20% de la producción nacional de aceite de oliva, almacenándola en almazaras y cooperativas durante varios meses para adecuar la oferta a la demanda y propiciar una recuperación de los precios.
España prevé alcanzar este año una producción de 1,6 millones de toneladas de aceite de oliva (un 23% más que la temporada anterior), que sumadas a las existencias almacenadas situará la disponibilidad total cerca de los dos millones de toneladas. LA UNIÓ insiste en que un año de abundancia no puede traducirse en la ruina de los oleicultores valencianos.















