La protesta por el derecho a la vivienda degenera en graves altercados frente al Palau de les Arts, con cargas policiales, botes de humo y momentos de pánico entre los congresistas.
VALÉNCIA. — Nueve agentes de la Policía Nacional heridos, al menos una persona detenida y momentos de pánico en el interior del Palau de les Arts. Ese es el balance final de los graves altercados registrados en Valéncia durante la mañana de este sábado, al término de una multitudinaria manifestación convocada por los colectivos en defensa del derecho a la vivienda. Lo que comenzó como una marcha reivindicativa derivó en violencia cuando decenas de manifestantes rompieron el cordón de seguridad e irrumpieron en el recinto cultural, donde en ese momento se celebraba el Valéncia Real Estate Summit 2026, un congreso internacional de inversión inmobiliaria.
La movilización, que arrancó a las 11:00 horas desde la céntrica Porta de la Mar bajo el impulso del Sindicat d’Habitage, el Sindicato de Inquilinas y la PAH, reunió a unas 6.000 personas —según estimaciones de la Delegación del Gobierno— para protestar contra la especulación inmobiliaria y la escalada desmedida en los precios del alquiler. Sin embargo, la tensión se disparó al aproximarse la cabecera al Palau de les Arts, punto de finalización previsto para la marcha.
Choques violentos, cargas y asalto al edificio
A las puertas del auditorio, un despliegue de la Unidad de Intervención Policial (UIP) custodiaba el acceso para proteger el desarrollo del foro de inversores. La presión de la muchedumbre aumentó rápidamente entre consignas contra las promotoras y los fondos de inversión. Alrededor de las 11:45 horas, un sector de los manifestantes sobrepasó las barreras de protección, desencadenando violentos choques directos contra las fuerzas de seguridad.
Los agentes de la Policía Nacional emplearon material antidisturbios, realizando disparos de salvas, lanzamiento de pelotas de goma y botes de humo para repeler la embestida. A pesar de la intervención policial, varios grupos lograron forzar los accesos laterales e invadir el vestíbulo y las terrazas de la primera planta del edificio público. La irrupción provocó escenas de pánico entre los congresistas y los trabajadores de la instalación, quienes tuvieron que refugiarse en dependencias interiores mientras los asaltantes realizaban una protesta en el hall.
Nueve policías heridos y un detenido
Fuentes del operativo policial confirmaron que el enfrentamiento se ha saldado con nueve policías heridos de diversa consideración debido al impacto de objetos, empujones y agresiones durante la contención. Asimismo, los efectivos policiales procedieron a la detención de al menos un manifestante por delitos de alteración del orden público y atentado a la autoridad.
Tras cerca de media hora de elevada crispación, las fuerzas del orden lograron desalojar de forma progresiva a los ocupantes del inmueble y asegurar el perímetro, trasladando la atención médica a los agentes lesionados.
Un conflicto en escalada nacional y parálisis política
Los sucesos acontecidos en Valéncia no son un hecho aislado. En Castelló y Alacant —donde hay convocadas concentraciones para esta tarde— se han reproducido protestas similares, al igual que en Madrid, donde miles de personas han tomado el centro de la ciudad. La indignación colectiva se ha visto alimentada por el reciente desahucio de Maricarmen, un caso que se ha convertido en el detonante e icono de la nueva ola de movilizaciones en todo el país.
A la tensión en las calles se suma el profundo bloqueo institucional registrado este viernes en el Congreso de los Diputados. La Cámara Baja rechazó los dos decretos ley sobre vivienda presentados por el Gobierno central después de que socios habituales como Junts, PNV y Coalición Canaria unieran sus votos a la oposición (PP, Vox y UPN). El rechazo a la prorroga automática de los contratos de alquiler ha acentuado la desprotección de los inquilinos y ha avivado la crispación social, abriendo la puerta a un posible adelanto electoral y trasladando la parálisis política directamente a la crispación de la calle.
















