El último censo registra la segunda cifra más alta desde 1984 y deja máximos históricos para especies como el morito común, con cerca de 32.000 ejemplares concentrados en l’Albufera de Valencia
Los humedales de la Comunitat Valenciana continúan demostrando su enorme importancia para la conservación de las aves acuáticas. El último censo de invernada ha contabilizado cerca de 178.000 ejemplares pertenecientes a 69 especies diferentes, lo que supone la segunda cifra más elevada de toda la serie histórica, iniciada en 1984.
Los datos aparecen recogidos en el informe elaborado por el Servicio de Vida Silvestre y Red Natura 2000 de la Generalitat Valenciana, que analiza las poblaciones de aves que utilizan los principales humedales valencianos durante los meses de invierno.
El récord absoluto continúa correspondiendo a 2023, cuando se superaron los 180.000 ejemplares.
L’Albufera registra un máximo histórico de moritos
Uno de los datos más llamativos del nuevo censo corresponde al morito común.
En toda la Comunitat Valenciana se han contabilizado cerca de 34.000 ejemplares, de los que alrededor de 32.000 se encontraban en el Parque Natural de l’Albufera.
La concentración supone un máximo histórico para esta especie en la Comunitat Valenciana y confirma la importancia de l’Albufera como uno de los principales refugios para las aves acuáticas.
Más de 4.700 ejemplares en las lagunas de La Mata-Torrevieja
Otro de los resultados destacados se ha producido en el Parque Natural de las Lagunas de La Mata-Torrevieja.
El espacio protegido ha registrado una excepcional invernada del zampullín cuellinegro, con más de 4.700 ejemplares, la mayor cifra contabilizada hasta ahora en este enclave.
También se han obtenido buenos resultados entre las ardeidas. Entre ellas sobresale la garceta grande, cuya población ha alcanzado un nuevo máximo cercano a los 500 individuos.
Más de 41.000 anátidas
El censo también refleja la importancia de los humedales valencianos para patos y otras anátidas.
En conjunto se han contabilizado más de 41.000 ejemplares, con una presencia significativa de especies como el ánade azulón, cerceta común, cuchara común, pato colorado, tarro blanco y porrón europeo.
Los datos permiten comprobar la función que desempeñan lagunas, marjales y otros espacios húmedos de la Comunitat como áreas de alimentación y refugio durante el invierno.
Cerca de 90 cercetas pardillas, una de las especies más amenazadas de Europa
El estudio presta especial atención a las especies que presentan problemas de conservación.
Durante los censos se localizaron cerca de 90 ejemplares de cerceta pardilla, considerada una de las aves acuáticas más amenazadas de Europa.
Los principales ejemplares se distribuyeron entre l’Albufera de Valencia, el Clot de Galvany y el Parque Natural de El Hondo.
También destaca la presencia de la focha cornuda, otra especie amenazada. Los técnicos contabilizaron 21 ejemplares en el Parque Natural de El Hondo.
Miles de aves limícolas
Los resultados también son importantes entre las aves limícolas, aquellas que habitualmente se alimentan en zonas de aguas poco profundas, orillas y terrenos fangosos.
El censo contabilizó 3.311 avefrías, además de 1.295 chorlitos dorados y 1.914 correlimos comunes.
Son cifras que refuerzan el valor ecológico de los humedales valencianos como lugares de descanso y alimentación para especies que pueden recorrer enormes distancias durante sus desplazamientos migratorios.
Récord de gaviota sombría
La evolución de algunas especies de gaviotas también ha dejado cifras históricas.
La gaviota sombría alcanzó un máximo de 12.152 ejemplares, mientras que la población de gaviota reidora llegó hasta los 38.219 individuos.
Otro récord corresponde al aguilucho lagunero, del que se contabilizaron 583 ejemplares repartidos por 20 zonas húmedas de la Comunitat Valenciana.
Se trata de una nueva marca histórica para esta rapaz vinculada estrechamente a marjales y humedales.
Más de 40 especialistas participan en los censos
Detrás de estas cifras existe un importante trabajo de campo.
La campaña ha contado con la participación de más de 40 censadores, entre miembros de organizaciones conservacionistas, universidades, ayuntamientos y personal de la Conselleria.
Su trabajo permite realizar un seguimiento continuado de las poblaciones y detectar tanto el crecimiento como el retroceso de determinadas especies.
Con casi 178.000 aves acuáticas de 69 especies, los resultados vuelven a situar a los humedales de la Comunitat Valenciana como espacios fundamentales para la biodiversidad, especialmente durante el invierno.
L’Albufera, El Hondo, las Lagunas de La Mata-Torrevieja y otros espacios húmedos valencianos funcionan como auténticos refugios para decenas de miles de aves, incluidas algunas de las especies más amenazadas del continente.














