LA NUCÍA – La Ermita del Captivador ha vuelto a ser, un año más, el epicentro de la tradición en la Marina Baixa con la celebración de la festividad de Sant Vicent Ferrer. La tradicional peregrinación y romería ha contado este lunes con una destacada presencia institucional encabezada por el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, quien ha subrayado el valor de esta cita como un símbolo de cohesión entre municipios hermanos.
Acompañado por los alcaldes Bernabé Cano (La Nucía), Diego Zaragozí (Altea) y Vicente Arques (l’Alfàs del Pi), Pérez ha recorrido el trayecto que une las localidades con el paraje natural donde se ubica la ermita. Durante el encuentro, el presidente provincial ha calificado el evento como un “perfecto ejemplo de colaboración festera e institucional”, poniendo de relieve que, por encima de las fronteras municipales, prevalece una identidad compartida que fortalece a la comarca.
Un motor para el turismo cultural
La jornada no solo ha tenido un cariz religioso y festivo, sino también estratégico. La presencia de la consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marian Cano, refuerza la intención del Gobierno Regional y Provincial de proyectar estas festividades más allá de sus fronteras.
En este sentido, Toni Pérez ha hecho hincapié en la singularidad y riqueza de las fiestas populares alicantinas:
“Son celebraciones que destacan por su relevancia desde el punto de vista turístico y que reflejan el valor de la cultura y las tradiciones alicantinas. Preservarlas es asegurar nuestro futuro como destino de calidad”, afirmó el presidente.
Tradición y convivencia
La romería del Captivador es una de las pocas celebraciones que consigue fusionar la participación de tres ayuntamientos en un mismo espacio físico y espiritual. Centenares de vecinos de Altea, l’Alfàs del Pi y La Nucía han compartido bailes tradicionales, música de dolçaina i tabalet y el almuerzo popular, manteniendo vivo un legado que se transmite de generación en generación.
La festividad de Sant Vicent Ferrer en este enclave no solo marca el calendario litúrgico, sino que se confirma como una plataforma de promoción para el Centro Educativo Medioambiental (CEM) del Captivador, integrando así el respeto por la historia con la sostenibilidad y la educación ambiental en un entorno privilegiado.
Con este acto, la Diputación de Alicante reafirma su compromiso con el municipalismo y la protección de los rasgos distintivos que hacen de la provincia un referente de patrimonio inmaterial en la Comunidad Valenciana.

















