SANTA POLA. – El asfalto de Santa Pola ha vuelto a vibrar este domingo bajo el ritmo de miles de zancadas. La 34ª edición de la Mija Marató Internacional Villa de Santa Pola no solo ha cumplido con las expectativas, sino que ha reafirmado su estatus como una de las pruebas más rápidas y multitudinarias del calendario atlético mundial. Con una participación que ha alcanzado los 8.000 corredores, la localidad costera se ha transformado en un epicentro deportivo donde el atletismo de élite y el popular han caminado, una vez más, de la mano.
Un arranque institucional de altura
La jornada comenzó con una fuerte presencia institucional, subrayando la importancia de la prueba para la economía y el turismo de la provincia. El presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, se desplazó hasta la localidad para seguir de cerca el desarrollo del evento. Pérez fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a la gran novedad de este año: la modalidad de 10 kilómetros, una carrera previa a la media maratón que ha nacido con el objetivo de abrir la participación a corredores que prefieren distancias más cortas pero desean vivir la atmósfera profesional de Santa Pola.
Acompañado por la alcaldesa y diputada provincial, Loreto Serrano, y el diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, Pérez destacó el impacto que este tipo de eventos tiene sobre la Marca Alicante. “El éxito y la calidad de esta prueba ponen de manifiesto la excelente capacidad de nuestros municipios para albergar acontecimientos de gran magnitud. Esto nos posiciona como un destino de referencia internacional”, señaló el presidente, subrayando el respaldo técnico y económico que la institución provincial brinda cada año a la organización.
El circuito: Velocidad y brisa marina
Lo que diferencia a la Media Maratón de Santa Pola de otras citas internacionales es su recorrido. Con un perfil prácticamente llano y a nivel del mar, el circuito es el escenario ideal para quienes buscan batir sus propias marcas personales. Este año, el clima ha acompañado con temperaturas suaves y un viento moderado que ha permitido ver tiempos de élite muy competitivos.
La logística de la prueba ha sido, en palabras de los participantes, «impecable». Desde el despliegue de seguridad hasta los puntos de avituallamiento y la animación a lo largo de todo el paseo marítimo, el Ayuntamiento y el Club de Atletismo Santa Pola han trabajado durante meses para asegurar que la experiencia del corredor sea de primer nivel.
Impacto económico y social
Más allá de lo deportivo, la 34ª edición de la Mija Marató supone una inyección económica vital para el sector servicios local en pleno mes de enero. Con 8.000 inscritos —y sus respectivos acompañantes—, la ocupación hotelera en Santa Pola y municipios colindantes ha rozado el lleno técnico. Restaurantes y comercios locales han visto cómo la afluencia de visitantes nacionales e internacionales (con una nutrida representación de corredores europeos y africanos) dinamiza una temporada que, de otro modo, sería baja para el turismo costero.
La alcaldesa Loreto Serrano expresó su orgullo por la consolidación de la carrera: «No es solo deporte, es la imagen de Santa Pola proyectada al mundo. El esfuerzo del consistorio se ve recompensado cuando vemos las calles llenas de vida y la satisfacción de los atletas».
Un futuro de crecimiento
Con la introducción de los 10k, la organización abre la puerta a una expansión del formato que promete seguir creciendo en futuras ediciones. La combinación de una organización profesional, un entorno paisajístico privilegiado y el apoyo de la Diputación de Alicante auguran que la Mija Marató Villa de Santa Pola seguirá siendo, por muchos años, la joya de la corona del atletismo en la Comunitat Valenciana.
La jornada ha concluido con la entrega de trofeos y la satisfacción colectiva de haber superado un nuevo reto organizativo, dejando el listón muy alto para la que será la 35ª edición el próximo año.















