El edil del grupo socialista justifica su ausencia en la movilización ciudadana argumentando motivos de seguridad ante el temor a enfrentamientos violentos con los asistentes, a quienes calificaron de «fachas».
TORRENT (VALÉNCIA) — Las tensiones políticas en la corporación municipal de Torrent se han disparado tras conocerse las polémicas declaraciones realizadas por un concejal del grupo municipal socialista (PSPV-PSOE). En ellas, el edil justificó la ausencia de la formación en las concentraciones de apoyo a Ceuta afirmando que, de haber acudido a la plaza de la Casa de la Vila, «nos habrían partido la cara los fachas que había ahí abajo».
El origen del conflicto se remonta a las manifestaciones convocadas en la localidad valenciana para visibilizar el respaldo del municipio hacia la ciudad autónoma de Ceuta. La convocatoria, que logró reunir a numerosos vecinos y representantes institucionales de la comarca, contó con la presencia de miembros del equipo de gobierno local (PP y Vox), pero no con la representación de los grupos de la oposición socialista.
Explicaciones y desencuentro en la corporación
Cuestionados sobre la postura del grupo municipal socialista y las razones que motivaron la falta de apoyo presencial en este acto ciudadano, la respuesta del edil desencadenó un inmediato malestar institucional. Según el planteamiento expresado por el representante del PSPV, la decisión de no integrarse en la concentración respondió a la percepción del ambiente que rodeaba el encuentro, el cual calificó de polarizado y hostil hacia su formación política.
«Nos habrían partido la cara los fachas que había ahí abajo», aseveró el concejal para sintetizar los motivos por los que el grupo optó por no sumarse a la cita en el espacio público.
Reacciones del equipo de gobierno
La difusión de las afirmaciones del concejal socialista generó un inmediato rechazo por parte de las fuerzas que integran el gobierno municipal de Torrent. La alcaldesa de la localidad, Amparo Folgado, y otros miembros del ejecutivo local criticaron duramente las descalificaciones vertidas hacia los ciudadanos participantes en el acto de apoyo, calificándolas de injuriosas e impropias de un representante público.
Desde el gobierno local se ha defendido que la manifestación transcurrió de manera pacífica y con la única finalidad de solidarizarse con Ceuta, censurando la catalogación generalizada de los asistentes bajo el término «fachas» y desmintiendo que existiera un riesgo real para la integridad física de los representantes políticos. Por ello, han exigido una rectificación pública al grupo socialista, argumentando que este tipo de retórica contribuye a generar crispación social e institucional en la capital de l’Horta Sur.
















