La antigua zona de descanso creada con urbanismo táctico en la avenida Pérez Galdós desaparecerá con la remodelación integral de la vía. El Ayuntamiento sustituirá el espacio por un bosquecillo con unos 25 árboles y una amplia zona de juegos infantiles, mientras la conocida pérgola de La Valentina permanecerá almacenada sin fecha para volver a instalarse.
Valencia pone fin al polémico «secarral» de Pérez Galdós
Lo que nació en 2022 como un experimento de urbanismo táctico para ofrecer un espacio de descanso en la avenida Pérez Galdós acabará desapareciendo casi por completo. La actuación, muy criticada por vecinos debido a la falta de sombra y vegetación, será sustituida por una zona mucho más verde dentro de la reforma integral de la avenida.
El lugar, bautizado popularmente como «el secarral», dejará paso a un espacio pensado para las familias, con árboles, sombra y juegos infantiles.
Una pérgola que nunca llegó a cumplir su función
La intervención incorporó la conocida pérgola de La Valentina, trasladada desde la plaza del Ayuntamiento junto a bancos y mesas de pícnic con la intención de crear un área de descanso.
Sin embargo, la ausencia de arbolado convirtió el espacio en uno de los ejemplos más cuestionados del urbanismo táctico impulsado durante el anterior mandato municipal. La elevada exposición al sol limitó su uso y alimentó las críticas vecinales desde los primeros meses.
La estructura ya ha sido retirada y permanecerá guardada en un almacén municipal, sin que exista por ahora una nueva ubicación prevista.
Un bosque urbano con juegos infantiles
El proyecto de remodelación contempla una transformación completa de esta pequeña plaza situada junto a la calle Jesús.
En lugar de la explanada anterior, se plantarán alrededor de 25 árboles que crearán un pequeño bosque urbano destinado a generar sombra natural. Bajo esa nueva masa verde se instalará una amplia zona de juegos infantiles que sustituirá definitivamente las antiguas mesas y bancos.
El proyecto también descarta recuperar las plazas de aparcamiento que existían antes de la intervención provisional.
La reforma de Pérez Galdós entra en su recta final
Mientras esta zona todavía espera el inicio de las obras, el resto de la avenida avanza hacia su fase definitiva. La previsión municipal pasa por reabrir completamente la circulación durante el mes de septiembre, coincidiendo con el inicio del nuevo curso escolar.
Además de renovar este espacio, desaparecerán las marcas provisionales del urbanismo táctico que ampliaban las zonas peatonales mediante pintura sobre la calzada. En su lugar habrá aceras más amplias y una nueva configuración viaria adaptada al diseño definitivo de la avenida.
Eso sí, una de las propuestas iniciales quedó descartada: el cierre del paso inferior finalmente no se ejecutará al considerar que habría incrementado los problemas de tráfico en las calles próximas.















