La Junta Central Fallera anuncia un nuevo viaje en ferry a Menorca para las candidatas a Fallera Mayor de Valéncia 2027 en medio de duras críticas por el acoso en redes a las aspirantes, la sombra del favoritismo y el malestar acumulado por unas expediciones precedentes percibidas como vacaciones de Ballester y sus amigos.
Valéncia, 12 de septiembre de 2026
VALÉNCIA— El proceso de elección de las máximas representantes de las Fallas de Valéncia para 2027 vuelve a estar marcado por la controversia. La terminal marítima de la compañía Trasmed acogió la presentación oficial de las 146 candidatas —73 infantiles y 73 mayores— ante sus respectivos jurados, acto en el que se confirmó que las 73 aspirantes adultas embarcarán el próximo 19 de septiembre en un ferry con destino a la isla de Menorca. Sin embargo, la noticia no ha logrado eclipsar el clima de tensión e indignación que rodea la gestión del concejal de Fiestas y presidente de la Junta Central Fallera (JCF), Santiago Ballester.
La cita sirvió de marco para anunciar la tercera edición de la convivencia en alta mar en colaboración con Trasmed (Grupo Grimaldi). En esta ocasión, la expedición recalará en Menorca, donde las candidatas visitarán la localidad de Ciutadella y serán recibidas por su alcaldesa, María Jesús Begur, acompañadas por la actual Fallera Mayor de Valéncia, Carmen Prades, y su Corte de Honor. Sin embargo, tras la fachada de viaje institucional, el evento vuelve a reactivar las rencillas y el malestar del colectivo festivo.
Antecedentes sombríos: un viaje percibido como ocio privado
Santiago Ballester encadena así una nueva polémica en su mandato. En las ediciones anteriores de esta travesía marítima, el evento fue duramente cuestionado por amplio sector de la fiesta, al entender que, lejos de ser un entorno técnico para la convivencia y evaluación de las aspirantes, la travesía se vivió en la práctica como unos días de vacaciones pagadas para Ballester, su equipo directivo y su círculo más cercano de amigos.
Aún desconocemos los nombres de las más de 50 personas con credencial de prensa que han disfrutado de este crucero pagado. Recordemos que el primer año fueron hasta 700 personas, contando que entre las candidatas, jurados y corte de honor, estilistas y peluqueros de FMV sumaban menos de 100 personas, se desconoce quienes eran las otras 600 personas.
Esta cifra se redujo el año pasado a la mitad, pero se siguen sin conocer los criterios que invitación, en un crucero donde acuden quan vacaciones amigos y familiares de dirigentes de JCF sin ningún control.
Este historial de reproches planea de nuevo sobre la expedición de 2026, acrecentado por los recientes incidentes vinculados a las fotografías oficiales de las candidatas publicadas el pasado 1 de septiembre, cuya difusión desencadenó una grave oleada de comentarios de odio y vejaciones en redes sociales hacia las aspirantes.
El escándalo de las fotografías de las candidatas
Durante el acto, Ballester se vio obligado a pedir disculpas públicas a las candidatas: “Somos plenamente conscientes de lo que esto ha significado para vosotras y, lamentablemente, habéis vivido una de las caras más tristes de la fiesta. Hay quienes se esconden tras una pantalla para verter comentarios llenos de odio sin pensar en el daño que causan”. A pesar de asegurar que el organismo rector «ha tomado buena nota», las disculpas no han apagado el sentimiento de desprotección e improvisación que rodea a su directiva.
Ballester en su discurso no ha explicado lo sucedido, y sólo el fotógrafo oficial dio unas declaraciones a À Punt Ràdio en la que explicó tienen 1 horas para realizar las 176 fotografías justo antes de la batalla de Flores y montan un set mínimo. «Tenemos menos de un minuto por candidata», añadiendo que preparan filtros y focos para realizar este trabajo en el Palau de l’Exposició y que después seleccionan las fotos más válidas y sólo le retocan brillos y problemas en la piel. «no se hizo nada más».
A pesar de ello es evidente que muchas de las fotografías estaban mal retocadas y Ballester sólo ha dicho que para el año que viene cada candidata aportará su foto de estudio, pero no ha aclarado lo sucedido ni ha tomado cartas en el asunto. En su discurso Ballester tiró balones fuera e incidió de lo mala que es la gente con unas fotografías que ellos mismos distribuyeron y evidentemente nadie en Junta Central Fallera comprobó.
Pese a las palabras de Manuel Pérez, director de operaciones de Trasmed, ensalzando los «valores compartidos de identidad y pertenencia», el formato continúa generando un intenso debate sobre la delgada línea entre la promoción institucional, el patrocinio privado y la labor de selección del jurado.
Nota de la Redacción de Noticias Ciudadanas
Un año más —y ya van tres cruceros consecutivos— desde Noticias Ciudadanas volvemos a denunciar que tampoco hemos sido invitados a cubrir este evento. Esta exclusión sistemática nos impide ejercer nuestra labor periodística e informar con total transparencia sobre lo que realmente sucede a bordo.
Consideramos que este formato no solo reafirma lo que a todas luces parece un periodo de vacaciones pagadas para Santiago Ballester y sus amigos, sino que supone una preocupante mercantilización de las candidatas y de la propia Junta Central Fallera, puestas al servicio de los intereses comerciales de una compañía naviera.
El acto oficial concluyó con las tradicionales fotografías de grupo de las 146 candidatas junto a los jurados evaluadores, Santiago Ballester y Manuel Pérez en representación de Trasmed, dando inicio a un calendario de pruebas condicionado de nuevo por la sombra de la crítica y las exigencias de transparencia por parte del mundo fallero.



















