El cruce de reproches entre el Ayuntamiento, Renfe y la Subdelegación del Gobierno deja en el aire a 5.000 pasajeros diarios. La restricción de movilidad entre las 13:00 y las 15:00 horas, diseñada para evitar aglomeraciones en la ‘mascletà’, amenaza con colapsar los accesos por carretera y deja desamparados a miles de trabajadores.
VALENCIA. – Lo que debía ser la semana de máximo esplendor para la capital del Turia se ha convertido en un laberinto logístico y político de consecuencias imprevisibles. Del 13 al 19 de marzo, Valencia aplicará un «apagón» ferroviario sin precedentes: los trenes de Cercanías no llegarán a la Estación del Norte entre las 13:00 y las 15:00 horas. El objetivo teórico es evitar el colapso humano en los aledaños de la plaza del Ayuntamiento durante la mascletà, pero el resultado práctico es el aislamiento de las comarcas de l’Horta Sur y la Ribera en la franja horaria más crítica del día.
Un cruce de culpas en la Junta de Seguridad
La polémica estalló tras conocerse los detalles de la última Junta de Seguridad. Desde la Subdelegación del Gobierno se apunta directamente a la alcaldesa, María José Catalá, como la impulsora de una medida «poco coherente». Según fuentes gubernamentales, la decisión fue una petición expresa de la alcaldía, refrendada por informes de la Policía Local que alertaban del peligro de avalanchas en las bocas de salida de la estación.
Por su parte, el consistorio trata de sacudirse la responsabilidad de la ejecución, mientras que Renfe se limita a aplicar una restricción que tacha de desproporcionada. La operadora estima que, en cada una de esas jornadas, al menos cuatro trenes por línea se verán afectados, dejando a unos 1.000 o 1.200 pasajeros por convoy —unos 5.000 en total cada día— a kilómetros de su destino final.
La «petición surrealista» de los autobuses
En un intento de última hora por paliar el caos, el Ayuntamiento ha solicitado a Renfe que habilite servicios de autobús desde las estaciones donde los trenes finalicen su trayecto. La respuesta de la operadora ferroviaria ha sido tajante: se necesitaría una flota de al menos cien autobuses diarios para absorber tal volumen de pasajeros.
«Es materialmente imposible meter cien autobuses adicionales en una ciudad que tiene más de 600 calles cortadas por las Fallas», señalan fuentes del sector transporte.
Ante este escenario, Renfe ha devuelto la pelota al tejado municipal, instando al Ayuntamiento a que sea la EMT y los autobuses interurbanos quienes refuercen sus líneas, algo que parece insuficiente ante la magnitud del flujo de personas previsto.
Más allá de la fiesta: el drama de los trabajadores
Aunque el foco político está puesto en la seguridad de la mascletá, la realidad social es distinta. Miles de ciudadanos de poblaciones cercanas no viajan a Valencia por ocio, sino por obligación laboral. Aquellos empleados con turnos que comienzan a las 15:00 horas se ven obligados ahora a adelantar su viaje antes de la una del mediodía o a buscar alternativas privadas.
Las redes sociales han estallado en críticas, y el sector hostelero también muestra su preocupación. Muchos temen que esta medida sea un «muro» que disuada a los visitantes de las comarcas vecinas de acercarse a la ciudad, prefiriendo quedarse en sus localidades ante la incertidumbre de no saber cómo volver o cómo llegar.
Improvisación frente a precedentes
La crítica más repetida entre los usuarios es la falta de alternativas técnicas. En años anteriores, la solución pasaba por derivar los trenes a los andenes laterales de la Estación del Norte, facilitando la salida de los pasajeros por las calles Alicante o Bailén, descongestionando así la salida principal hacia la calle Játiva. Sin embargo, la improvisación parece haber ganado la partida este año.
Sin una rectificación de última hora, los valencianos se enfrentan a un despropósito de movilidad: el transporte público, que debería ser la solución al colapso de las Fallas, se convierte en el principal problema. Muchos ciudadanos ya planean coger el coche privado, lo que garantiza, irónicamente, que Valencia esté más colapsada que nunca.
Recuerden de 13h a 15h y del 13 de marzo al 19 de marzo Cercanías no llegará a la Estació de Valéncia Nort, les dejarán en estaciones anteriores, incluso a más de 10kms.
















