La presión social por la gestión de la dana del 29 de octubre sigue muy viva en la Comunitat Valenciana. Miles de personas recorrieron este sábado el centro de Valencia en una nueva manifestación convocada por asociaciones de víctimas, colectivos sociales y entidades ciudadanas para reclamar “verdad, justicia y reparación” casi dos años después de la tragedia.
La protesta volvió a poner el foco político sobre el expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, al que los manifestantes exigieron que entregue su acta de diputado autonómico. La movilización también contó con el apoyo de representantes del sector educativo valenciano, inmerso en plena huelga indefinida.
El centro de Valencia volvió a llenarse de críticas a la gestión de la dana
La marcha arrancó en la plaza del Ayuntamiento y recorrió varias calles del centro histórico hasta finalizar en la plaza de la Mare de Déu. Durante el recorrido se escucharon consignas contra la gestión política de la riada y mensajes reclamando responsabilidades institucionales.
Entre las pancartas podían leerse mensajes como “No al aforamiento de Mazón”, “Valencia no te quiere” o “Verdad y justicia”. También se corearon frases especialmente duras dirigidas a los responsables políticos de la gestión de la emergencia.
El ambiente fue de indignación, pero también de cansancio acumulado. Muchas familias afectadas consideran que, pese al paso de los meses, todavía no se han aclarado todas las decisiones tomadas durante las horas críticas de la dana.
Las víctimas denuncian que todavía “no conocen toda la verdad”
La presidenta de la Associació Víctimes de la Dana 29 d’Octubre 2024, Mariló Gradolí, aseguró durante la protesta que las asociaciones seguirán movilizándose mientras no se depuren responsabilidades.
Según explicó, las víctimas sienten que todavía existen demasiadas preguntas sin resolver sobre la gestión de las alertas y la coordinación institucional durante aquella jornada.
También criticó duramente la comisión de investigación impulsada en Les Corts, a la que calificó de insuficiente, defendiendo que la verdadera investigación se está desarrollando en el juzgado de Catarroja.
El sector educativo se suma a las reivindicaciones
Una de las imágenes más llamativas de la protesta fue la presencia de docentes y familias vinculadas a la enseñanza pública valenciana. La huelga educativa iniciada hace semanas se mezcló simbólicamente con las reivindicaciones de las víctimas de la dana.
Rubén Pacheco, presidente de Fampa Valencia y miembro de la plataforma en defensa de la enseñanza pública, denunció durante la movilización el estado de algunos centros educativos afectados por la riada y aseguró que la situación “es vergonzosa”.
La unión de ambos movimientos refleja cómo la dana sigue teniendo consecuencias políticas y sociales mucho más allá de los daños materiales iniciales.
La situación judicial sigue marcando el debate político
La manifestación llega además en un momento especialmente delicado desde el punto de vista judicial y político.
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana rechazó recientemente investigar a Mazón al considerar que no existían indicios de delito relacionados con su actuación durante la emergencia. Aun así, el tribunal calificó su comportamiento como “reprobable” desde el punto de vista político y social.
Mientras tanto, continúan abiertos distintos procedimientos y recursos relacionados con la investigación judicial que se sigue en Catarroja sobre la gestión de la dana y el envío de alertas a la población.
Una herida que sigue abierta en Valencia
La dana del 29 de octubre marcó un antes y un después en muchos municipios valencianos. Aunque parte de las infraestructuras dañadas ya han sido reparadas, el impacto emocional y político sigue presente en la calle.
Las asociaciones convocantes insisten en que las movilizaciones continuarán mientras consideren que no existe una reparación real para las víctimas ni una explicación completa de lo ocurrido.
La protesta de este sábado vuelve a demostrar que, en Valencia, la dana sigue siendo uno de los asuntos más sensibles del panorama político y social actual.



