Por: Redacción Meteorología Valencia
Los modelos de predicción numérica han disipado las dudas. Lo que comenzó como una tendencia incierta se ha confirmado en las últimas horas: la Comunitat Valenciana se prepara para un cambio radical de tiempo a partir de este viernes. El culpable es un descuelgue de aire frío —una DANA o vaguada planetaria— que se posicionará de forma estratégica para abrir la puerta a un temporal mediterráneo de primer orden.
El arranque: Viernes y sábado de transición
El episodio comenzará a gestarse durante la jornada del viernes. El flujo de vientos de componente sur-sureste empezará a inyectar humedad sobre las provincias de Alicante, Valencia y Castellón. Según los mapas de reflectividad, los primeros acumulados de importancia se centrarán en el norte de Castellón, donde la orografía forzará el ascenso de las masas de aire, generando lluvias persistentes que servirán de preludio al evento principal.
Durante este primer bloque del fin de semana, aunque el cielo permanecerá cubierto, las precipitaciones serán más localizadas, permitiendo una «calma tensa» antes de que la configuración atmosférica termine de encajar sus piezas.
El «plato fuerte»: La configuración de una borrasca en Baleares
El momento crítico llegará la noche del domingo. Los modelos meteorológicos, incluyendo el prestigioso modelo europeo (ECMWF), coinciden en la formación de una borrasca en las inmediaciones de Baleares.
Este centro de bajas presiones es la pieza clave: si se sitúa en el «punto óptimo» al sur de las islas, funcionará como un ventilador que impulsará vientos de largo recorrido marítimo directamente hacia el litoral valenciano. Es lo que en meteorología se conoce como una «levantada» de libro.
«El cóctel es perfecto: aire frío en capas altas, un Mediterráneo todavía con temperatura superficial relevante y un flujo de levante cargado de humedad. La persistencia será el factor de mayor riesgo», advierten los expertos.
Previsión detallada: ¿Qué esperar hasta el miércoles?
Lo más relevante de este episodio no será solo la intensidad, sino la duración. Se espera que la situación de inestabilidad se prolongue, al menos, hasta el próximo miércoles, dejando un escenario marcado por tres factores:
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Lluvias moderadas y muy persistentes: A diferencia de las tormentas estivales, estas lluvias pueden acumular litros de forma constante durante horas, lo que eleva el riesgo de saturación de suelos y crecidas en barrancos.
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Temporal marítimo y viento: El fuerte gradiente de presión generará un oleaje notable en toda la fachada mediterránea, con vientos que podrían superar los 70 km/h en zonas expuestas.
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Nieve en las cumbres: El aire frío que acompaña al sistema bajará las cotas de nieve, tiñendo de blanco las cumbres más altas de la Comunitat, especialmente en el interior de Castellón y las zonas altas de la Marina Alta y la montaña de Alcoy.
Prudencia y seguimiento
A pesar de la alta fiabilidad de los modelos actuales, la meteorología mediterránea es conocida por su complejidad. Pequeños desplazamientos de apenas 50 kilómetros en la posición de la borrasca de Baleares podrían desplazar los máximos de lluvia del sur de Valencia al norte de Alicante.
Se recomienda a la población mantener la paciencia y realizar un seguimiento continuo de las actualizaciones de AEMET y los servicios de Emergencias. Lo que es seguro es que el paraguas será el accesorio imprescindible para comenzar la próxima semana.
















