ALICANTE – El Ayuntamiento de Alicante ha decretado el estado de alerta preventiva en todo el término municipal ante la previsión meteorológica para este 16 de febrero. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado el aviso amarillo por fenómenos costeros y fuertes vientos del noroeste, que se espera alcancen velocidades de entre 70 y 80 kilómetros por hora. Ante el riesgo evidente de desprendimientos y accidentes, el consistorio ha ordenado el cierre total de parques, jardines y monumentos, así como la suspensión de la actividad de las terrazas en la vía pública.
Seguridad urbana y hostelería
La medida más visible para los ciudadanos y turistas será la ausencia de veladores. El área de Ocupación de Vía Pública ha comunicado de forma urgente a los establecimientos de hostelería la obligatoriedad de retirar mesas, sillas y sombrillas. Esta decisión busca evitar que el mobiliario urbano pueda ser arrastrado por las rachas de viento, convirtiéndose en proyectiles peligrosos para los viandantes.
Por su parte, el departamento de Bomberos del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) ha reforzado sus retenes para atender posibles incidencias relacionadas con la caída de ramas, cornisas o cartelería publicitaria.
Espacios verdes y patrimonio bajo llave
Como es habitual en estos episodios climáticos, los pulmones verdes de la ciudad permanecerán clausurados. Parques con arbolado de gran porte, como el de Canalejas, El Palmeral o la Explanada, presentan un riesgo especial debido a la posible fractura de ramas de ficus y palmeras.
Asimismo, el Castillo de Santa Bárbara, el monumento más visitado de la ciudad, ha suspendido su actividad. La exposición del baluarte a los vientos laterales y la altitud del cerro del Benacantil hacen impracticable e insegura la estancia de visitantes en las murallas y zonas exteriores.
Recomendaciones a la población
Protección Civil y la Policía Local han emitido un bando recomendando a los vecinos extremar las precauciones. Entre las pautas principales se encuentra la retirada de macetas y objetos de los balcones, evitar caminar por zonas cercanas a edificios en construcción o andamios, y moderar la velocidad en los accesos por carretera a la ciudad.
Se espera que la situación de inestabilidad remita a última hora del día, permitiendo la reapertura progresiva de los espacios públicos el 17 de febrero, previa revisión técnica para garantizar la seguridad estructural de las áreas afectadas.
















