La Guardia Civil ha detenido a cinco personas en el marco de la operación Xenabis por cultivar y exportar marihuana desde una empresa de producción de cáñamo ubicada en la comarca de La Safor. En total, los agentes han intervenido 608 kilogramos de marihuana, además de bloquear cuentas bancarias y bienes inmuebles vinculados a la actividad investigada.
Una empresa de cáñamo que operaba fuera de la legalidad
La investigación se inició el pasado mes de septiembre, tras varias actuaciones administrativas realizadas dentro de unas jornadas europeas de acción conjunta. Durante las inspecciones, los agentes detectaron presuntas irregularidades en la actividad de la empresa.
Según la investigación, se empleaba a ciudadanos extranjeros en situación irregular para realizar tareas de cultivo, manipulación y envasado. Algunos de ellos residían en el propio invernadero, sin contrato laboral y en condiciones que, según la Guardia Civil, no cumplían la normativa de seguridad y salubridad.
Además, los investigadores comprobaron que la empresa separaba las sumidades floridas del cannabis —los conocidos cogollos— del resto de la planta, práctica prohibida en el marco del cultivo autorizado de cáñamo industrial. Posteriormente, estos cogollos eran secados y preparados para su distribución.
Envíos al extranjero en bidones y envases de 10 gramos
La organización preparaba la sustancia en bidones de hasta 50 kilogramos y también en envoltorios comerciales termosellados de 10 gramos. El destino final, según las pesquisas, era fuera del territorio nacional, principalmente en distintos países europeos.
Tras autorizarse judicialmente las entradas y registros, se practicaron tres actuaciones en domicilios vinculados a la investigación. En ellas se intervinieron 550 kilogramos de marihuana almacenados en bidones y otros 58 kilogramos en envases preparados para su venta.
Cuentas bloqueadas y vehículos incautados
Además de la droga, los agentes incautaron 4.500 euros en efectivo, seis vehículos —entre ellos una embarcación— y varios teléfonos móviles. También se bloquearon judicialmente diversas cuentas bancarias y activos inmobiliarios relacionados con los investigados, así como el material utilizado para el envasado, etiquetado y procesamiento de la sustancia.
Los cinco detenidos, de entre 52 y 72 años y nacionalidades francesa, suiza, búlgara y española, están acusados de delitos contra la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, contra la salud pública por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal.
La operación ha sido desarrollada por el Equipo de Policía Judicial de Gandía, con el apoyo de unidades de la Compañía de Gandía y la USECIC de Valencia. Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número 2 de Gandía.
















