La Sección Tercera de la Audiencia de Alicante ha condenado a ocho años de cárcel a un recluso del Centro Penitenciario Alicante I por intentar matar a otro interno utilizando un bolígrafo modificado con forma de cuchillo.
El tribunal considera probado que el acusado es autor de un delito de asesinato en grado de tentativa por los hechos ocurridos en abril de 2024 en dependencias comunes del centro penitenciario.
Un ataque en una zona común del centro
Según la sentencia, ambos internos mantenían enfrentamientos previos. Para evitar conflictos, la dirección de la prisión había trasladado al agresor de módulo.
Pese a ello, el acusado aprovechó que la víctima se encontraba en una unidad común realizando un trámite relacionado con la entrega de medicación para atacarle por sorpresa.
El bolígrafo había sido previamente manipulado para adoptar forma punzante. El objeto quedó clavado en la nuca de la víctima, en una zona donde se localizan estructuras vasculonerviosas y respiratorias, lo que puso en grave riesgo su vida.
El interno herido tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de urgencia.
Grabaciones y testigos
Tras la agresión, el condenado intentó cambiarse de ropa y marcharse a otra estancia, pero fue identificado de inmediato. Un funcionario de prisiones presenció los hechos y el ataque quedó registrado por las cámaras de vigilancia del centro.
Estos elementos resultaron determinantes para la condena.
Medidas adicionales y responsabilidad civil
Además de los ocho años de prisión, la sentencia impone:
- Una orden de alejamiento de 500 metros respecto a la víctima durante 20 años.
- Cinco años de libertad vigilada tras el cumplimiento de la pena.
En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar al perjudicado con 2.076,40 euros, cantidad de la que responderá subsidiariamente Instituciones Penitenciarias.
La resolución no es firme y puede ser recurrida en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana en el plazo de diez días desde su notificación.
















