TARRAGONA. – La comunidad educativa catalana ha elevado de forma drástica el tono de sus protestas. En una jornada marcada por la reactivación del conflicto laboral entre los sindicatos docentes y el Departament d’Educació, las movilizaciones han saltado de los patios de las escuelas a los principales ejes viarios de la comunidad. El epicentro de la tensión se ha vivido en Torredembarra (Tarragonès), donde cerca de un millar de profesores en huelga ha logrado paralizar por completo la autopista AP-7 en ambos sentidos de la marcha, provocando el caos circulatorio en todo el sur de Cataluña.
El bloqueo en el Camp de Tarragona comenzó de forma sorpresiva alrededor de las 11:00 horas. Al grito de «o hay una propuesta con cara y ojos o esto no parará de crecer», los manifestantes ocuparon la calzada de la principal arteria de comunicación del corredor mediterráneo. Los docentes no tardaron en desplegar pancartas y comenzaron a montar carpas y estructuras ligeras sobre el asfalto, visualizando su intención de mantener un pulso prolongado con la administración si la conselleria no atiende a sus demandas laborales de forma inmediata.
La afectación sobre el tráfico ha sido inmediata y masiva. Miles de turismos y, de forma muy notable, camiones de gran tonelaje dedicados al transporte internacional de mercancías han quedado completamente atrapados en la retención. Los Mossos d’Esquadra se han visto obligados a desviar el flujo de vehículos hacia vías secundarias, lo que ha trasladado de inmediato el colapso a la autovía A-7 y a la carretera nacional N-340. Ambas vías, ya saturadas habitualmente, registraron colas kilométricas que se extendieron por los términos municipales de Creixell, Roda de Berà y El Vendrell, con retenciones que han superado los diez kilómetros.
Tras seis horas de ocupación pacífica y tras varias asambleas improvisadas sobre el asfalto, los huelguistas han decidido levantar el campamento poco antes de las 17:00 horas, restableciendo progresivamente la circulación, aunque las secuelas en el tráfico se han dejado sentir hasta bien entrada la tarde.
El corte de Torredembarra, coordinado por el sindicato mayoritario USTEC-STEs junto a CGT, Intersindical y Professors de Secundària, no ha sido un hecho aislado. La estrategia de bloquear las arterias viarias se ha repetido con idéntico éxito en Salt (Girona) y Granollers (Barcelona), cortando otros tramos de la misma AP-7, así como en la autovía A-2 a su paso por Lleida. Mientras tanto, en Barcelona, miles de docentes se manifestaban por el centro de la ciudad en una marcha paralela.
Respecto al seguimiento de la convocatoria, la habitual guerra de cifras no se ha hecho esperar. Mientras el Departament d’Educació ha cifrado el seguimiento de la huelga en el entorno del 25%, los sindicatos convocantes elevan el éxito de la convocatoria por encima del 60% de la plantilla de los centros públicos.
El motivo que une a los docentes es la exigencia irrenunciable a la Generalitat de Catalunya para que revierta los recortes estructurales que el sector arrastra desde hace más de una década. Entre las principales reclamaciones destacan la reducción de las ratios en las aulas, la equiparación salarial del profesorado de formación profesional y una inversión real, blindada por presupuestos, para garantizar el despliegue de la escuela inclusiva. Las organizaciones sindicales ya han advertido a la conselleria de que, si no se produce una oferta de negociación sustancial en las próximas horas, el calendario de paros y cortes de carretera se intensificará durante las próximas semanas.
















