Marisol Burón lamenta que se rechace ampliar la prisión permanente para asesinos que ocultan el cadáver. «Me han robado a mi hija y me han quitado el duelo; los políticos no votarían así si les pasara a ellos», denuncia.
Redacción | Martes, 24 de marzo de 2026
El debate sobre la prisión permanente revisable ha regresado este lunes al primer plano con una carga emocional desgarradora. Marisol Burón, madre de Marta Calvo —desaparecida en Manuel en 2019—, ha mostrado su indignación después de que el Congreso de los Diputados rechazara tomar en consideración una proposición no de ley (PNL) para ampliar la pena máxima en supuestos de ocultación de cadáver y reincidencia.
La iniciativa contó con el apoyo de PP y Vox, pero fue bloqueada por la mayoría de la cámara (PSOE, Sumar, ERC, Junts, Bildu, PNV, Podemos, BNG y Compromís), quienes argumentaron que la reforma es «innecesaria» y supone «legislar en caliente».
Seis años sin poder comenzar el duelo
Para Marisol Burón, estas explicaciones son «una vergüenza». Aunque el asesino de su hija, Jorge Ignacio Palma, ya fue condenado por el Tribunal Supremo en 2023 a la prisión permanente por el asesinato de Marta y otras dos mujeres, el criminal nunca ha revelado dónde ocultó el cuerpo de la joven de 25 años.
«Hace seis años y medio que me quitaron a mi hija y aún no he podido empezar el duelo porque no la he encontrado», ha lamentado Marisol en una entrevista este lunes. Para ella, la ley no es una cuestión de venganza, sino de justicia para que otras familias no pasen por el calvario de no tener un lugar donde llorar a sus seres queridos.
Una lucha avalada por 500.000 firmas
Pese al revés parlamentario, la madre de Marta Calvo asegura que su determinación es de hierro. «El año que viene volveré a presentar la PNL. Me avalan las más de 500.000 firmas que he recogido y el apoyo de muchísima gente a través de las redes sociales», ha afirmado con contundencia.
Esta reclamación de justicia se produce en una semana de intensa actividad judicial en la Comunitat Valenciana, marcada también por la imputación de cuatro sanitarios por la muerte de la pequeña Emma en Jérica y la investigación de la Fiscalía Europea sobre el accidente ferroviario de Adamuz.
Mientras Valencia recupera la normalidad tras las fiestas con la retirada de las flores de la Ofrenda, la voz de Marisol Burón recuerda que para algunas familias la normalidad no existe mientras el sistema legal no penalice con la máxima dureza el «cruel silencio» de los asesinos que ocultan sus crímenes.
















