Martes, 24 de marzo de 2026
La rapidez y letalidad de la meningitis ha vuelto a golpear con dureza a la provincia de Alicante. Una joven de 17 años, vecina de la localidad de Benissa, falleció el mediodía de ayer lunes en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Dénia. El deceso se produjo apenas unas horas después de su ingreso, víctima de un cuadro fulminante de sintomatología compatible con una infección meningocócica, a la espera de los resultados definitivos de la necropsia y los análisis microbiológicos.
Cronología de una tragedia fulminante
Lo que el sábado parecía un simple malestar general terminó en tragedia en menos de 48 horas. Según ha podido confirmar este diario, la joven se desplazó el pasado sábado junto a varias compañeras de su equipo de baloncesto al Roig Arena de Valencia para presenciar un encuentro del Valencia Basket. Durante la jornada, la menor ya manifestó encontrarse «destemplada», atribuyendo los síntomas a un resfriado común o al inicio de un proceso gripal.
Sin embargo, el domingo la situación clínica dio un giro drástico. Ante el empeoramiento súbito de su estado en su domicilio de Benissa, se solicitó la intervención de los servicios de emergencia. Una ambulancia del Soporte Vital Básico (SVB) de Calp la trasladó de urgencia al Hospital de Dénia, donde fue estabilizada e ingresada directamente en la UCI. Pese a los esfuerzos del equipo médico por frenar la infección, la joven fallecía pocas horas después.
Alerta sanitaria y rastreo de contactos
La Conselleria de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública, activó de inmediato el protocolo preventivo. Durante la tarde de ayer y la mañana de hoy, técnicos sanitarios han estado identificando y contactando con el entorno más cercano de la víctima: familiares, amigos íntimos, compañeros de estudios y equipo deportivo.
El objetivo es el suministro de quimioprofilaxis, un tratamiento antibiótico preventivo que busca eliminar la posible presencia de la bacteria en la faringe de portadores sanos y evitar la aparición de nuevos casos. Sanidad ha recordado que la meningitis meningocócica se transmite por el contacto directo con secreciones nasofaríngeas (tos, estornudos, besos o compartir utensilios de comida), pero han lanzado un mensaje de calma a la población general: el riesgo de contagio en contactos casuales o espacios amplios es extremadamente bajo.
Benissa, un pueblo roto por el dolor
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en Benissa, un municipio de poco más de 11.000 habitantes donde la joven era muy conocida. Este año, la menor formaba parte del grupo de festeros de la Puríssima Chiqueta, cuyas celebraciones patronales debían comenzar en apenas un mes. Sus compañeros de comisión y del club de baloncesto local se encuentran «absolutamente devastados», según fuentes cercanas al entorno escolar.
El Ayuntamiento de Benissa, en señal de respeto y duelo, ha emitido un comunicado de condolencias a la familia y no se descarta la suspensión de actos oficiales previstos para esta semana.
Una amenaza silenciosa
La meningitis bacteriana sigue siendo una de las patologías más temidas por la comunidad médica debido a su capacidad para inflamar las membranas del cerebro y la médula espinal con una celeridad asombrosa. Aunque la vacunación ha reducido drásticamente la incidencia de los serogrupos más comunes, las autoridades insisten en la importancia de la detección precoz.
Los expertos subrayan que síntomas como fiebre alta, rigidez de nuca, sensibilidad a la luz (fotofobia) o la aparición de pequeñas manchas violáceas en la piel (petequias) son señales de alarma roja que requieren atención hospitalaria inmediata. En el caso de la joven de Benissa, se espera que los análisis confirmen el serogrupo exacto de la bacteria para determinar si existía cobertura vacunal previa.
















