CULLERA (Valencia) – La Guardia Civil ha procedido a la detención de un facultativo de 35 años destinado en el Centro de Salud de Cullera, como presunto autor de sendos delitos de agresión sexual contra dos mujeres. La investigación, que permanece abierta, trata de determinar ahora si el arrestado aprovechó su posición y la privacidad de las consultas para victimizar a otras pacientes del municipio.
El origen de las denuncias
La operación, que ha sido llevada a cabo por agentes de la Policía Judicial, se desencadenó tras la denuncia interpuesta por una de las víctimas hace escasas semanas. Según fuentes cercanas al caso, el profesional médico habría realizado tocamientos y actos de naturaleza sexual no consentidos bajo el pretexto de realizar exploraciones clínicas rutinarias.
Poco después de la primera denuncia, una segunda mujer se personó ante las autoridades describiendo un modus operandi idéntico, lo que permitió a los investigadores establecer un patrón de conducta.
Medidas cautelares y blindaje de las víctimas
Tras pasar a disposición judicial, el magistrado encargado del caso ha dictado medidas contundentes para garantizar la seguridad de las denunciantes y la integridad de la investigación:
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Orden de alejamiento: El detenido tiene prohibido aproximarse o comunicarse con las dos víctimas identificadas.
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Veto al centro sanitario: Se le ha impuesto la prohibición de acudir al Centro de Salud de Cullera, lugar donde presuntamente ocurrieron los hechos.
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Suspensión cautelar: Aunque la Conselleria de Sanitat no ha emitido un comunicado oficial detallando los plazos, el médico ha sido apartado de sus funciones asistenciales de manera inmediata.
La búsqueda de posibles víctimas adicionales
La Guardia Civil no descarta que existan más mujeres afectadas que, por miedo o confusión ante la autoridad del profesional, no hayan dado el paso de denunciar. El detenido, que llevaba un tiempo ejerciendo en la localidad, atendía a una amplia cartera de pacientes.
«Se está realizando un cribado de las agendas y los protocolos de atención para identificar cualquier anomalía en las consultas realizadas por el sospechoso en los últimos meses», confirman fuentes de la investigación.
Reacción social y profesional
El Colegio de Médicos de Valencia y las autoridades locales han mostrado su más absoluta repulsa ante estos hechos. De confirmarse la autoría, el detenido podría enfrentarse no solo a penas de prisión, sino a una inhabilitación especial para el ejercicio de la medicina, agravada por la posición de superioridad y la confianza inherente a la relación médico-paciente.
El Ayuntamiento de Cullera ha hecho un llamamiento a la calma, recordando que se trata de un caso aislado que no debe empañar la labor del resto de profesionales del centro sanitario, quienes se encuentran «profundamente afectados» por la noticia.
















