MONTICHELVO – En la lucha contra los incendios forestales, la tecnología más avanzada a veces reside en la sabiduría ancestral. La Diputació de Valéncia ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de silvopastoreo en las inmediaciones de Montichelvo y Ayelo de Rugat, donde la presencia de ganado extensivo se ha convertido en la principal herramienta de prevención de cara a la temporada estival.
La iniciativa, que cuenta con una inversión de 36.000 euros, permite que un rebaño de 150 ovejas y cabras realice labores de limpieza y mantenimiento de cortafuegos de manera «pasiva» y sostenible. Esta mañana, el presidente de la corporación provincial, Vicent Mompó, acompañado por el diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, ha visitado el cortafuegos de la Planissa para conocer de primera mano los avances de una actuación que se prolongará hasta el próximo mes de junio.
Inteligencia territorial y respeto a la historia
Durante la visita, Mompó ha subrayado la necesidad de cambiar el enfoque en la gestión de los montes valencianos. «Este proyecto significa reivindicar nuestro territorio, entenderlo y protegerlo con inteligencia y respeto», afirmó el presidente, quien hizo hincapié en que la mejor gestión es aquella que no espera a que se declare el incendio para actuar.
El proyecto no solo busca reducir la biomasa combustible en zonas críticas, sino también recuperar la identidad de comarcas como la Vall d’Albaida, la Costera o la Safor, donde el pastoreo ha sido tradicionalmente un pilar fundamental. «Estamos primando la prevención y recuperando nuestra historia», recalcó Mompó, señalando que estas prácticas son perfectamente viables en el siglo XXI si cuentan con el respaldo institucional adecuado.
Un motor contra el olvido rural
Más allá de la protección medioambiental, la Diputació de Valéncia ve en el pastoreo un aliado estratégico contra la despoblación. Al incentivar la ganadería extensiva, se genera un motor económico que fija población al territorio. «Es fundamental apostar por proyectos que ayuden a que haya más gente en los pueblos y mantengan nuestro entorno vivo«, señaló el presidente.
El diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, destacó que esta labor complementa el trabajo previo realizado por las Brigadas Forestales en la limpieza de caminos y pistas. Según Mascarell, la introducción del ganado permite mantener ese trabajo de forma orgánica y duradera, por lo que expresó su voluntad de que más municipios se sumen a esta red de «pastoralismo preventivo».
El papel del OPEM y la sociedad civil
Los trabajos están siendo coordinados por el Observatorio del Pastoralismo Extensivo del Mediterráneo (OPEM), una entidad sin ánimo de lucro dedicada a empoderar a los ganaderos y visibilizar su labor como guardianes del paisaje. Su secretario técnico, Paco Rubio, recordó que «el fuego no entiende de términos municipales«, justificando así la necesidad de una visión supramunicipal y colaborativa.
Este proyecto se integra en una convocatoria más amplia de la Diputació de Valéncia, dotada con 250.000 euros, destinada a dinamizar socioeconómicamente el territorio a través de entidades no lucrativas. Entre otras iniciativas subvencionadas destacan la Expedición Cabanilles en la Serranía, la recuperación del entorno del río Xúquer o la Oficina d’Habitage Rural de la Safor, todas ellas compartiendo un objetivo común: un mundo rural activo, seguro y con futuro.
















