Vuelve la delgadez extrema: expertos alertan del riesgo para la salud y el papel de las redes sociales
La presión estética entre jóvenes crece impulsada por plataformas digitales y tendencias virales
La delgadez extrema vuelve a posicionarse como tendencia estética, reabriendo un debate que parecía superado: el impacto de los cánones de belleza en la salud física y mental.
Expertos advierten de que este fenómeno, amplificado por las redes sociales, está generando una presión creciente, especialmente entre los jóvenes, que buscan ajustarse a estándares cada vez más irreales.
Cuando la estética se convierte en un riesgo
La nutricionista María Ferrer alerta de que “estos cuerpos tan extremos responden a una moda, pero la salud no está dentro de una talla ni de una figura concreta”.
El problema surge cuando el cuidado personal deja de ser una elección saludable y se convierte en una obsesión. En algunos casos, esta presión afecta incluso a la vida cotidiana, llevando a evitar situaciones sociales como salir a comer con amigos por miedo a romper rutinas estrictas.
Las redes sociales, el gran altavoz
Las plataformas digitales juegan un papel clave en la difusión de estos modelos estéticos. Instagram, TikTok y otras redes multiplican el impacto de contenidos que promueven cuerpos extremadamente delgados como ideal de éxito.
Según los especialistas, el riesgo aumenta en función del mensaje que se transmite y de quién lo difunde, especialmente cuando se trata de perfiles con gran influencia entre adolescentes.
Esta exposición constante puede generar comparaciones irreales y una presión estética difícil de gestionar, sobre todo en edades tempranas.
El peligro del uso de fármacos para adelgazar
A esta tendencia se suma el uso creciente de medicamentos y productos para perder peso, como el conocido Ozempic, que en muchos casos se recomienda en redes sociales sin supervisión médica.
Los expertos advierten de que este tipo de prácticas pueden suponer un riesgo importante para la salud si se utilizan sin control profesional, especialmente en personas que no los necesitan desde el punto de vista clínico.
La salud no entiende de tallas
Los especialistas insisten en un mensaje claro: la salud no depende de un número en la báscula.
Frente a la presión estética, recomiendan fomentar hábitos saludables, una relación equilibrada con la alimentación y, sobre todo, acudir a profesionales en caso de detectar señales de riesgo.
Detectar a tiempo posibles trastornos o conductas obsesivas puede marcar la diferencia y evitar consecuencias a largo plazo.
Un debate que vuelve con fuerza
El regreso de la delgadez extrema como tendencia demuestra que los cánones de belleza siguen evolucionando, pero también que los riesgos asociados continúan presentes.
En un contexto dominado por las redes sociales, el reto sigue siendo el mismo: proteger la salud física y mental frente a modelos estéticos que, en muchos casos, están lejos de ser reales o saludables.
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