VALÉNCIA | 16 de abril de 2026
La paradoja política ha alcanzado su punto álgido en la Generalitat Valenciana. Un demoledor informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto negro sobre blanco el papel de Jorge Bellver en el engranaje del ‘caso Azud’. La investigación sitúa al actual Director General de Transparencia como una pieza clave en la interlocución con los cabecillas de una red que durante años saqueó las arcas públicas mediante el cobro de comisiones ilegales.
Reuniones en la sombra
El documento policial detalla cómo Bellver, en su etapa como concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Valencia, mantenía encuentros sistemáticos con el empresario Jaime Febrer, principal artífice de la trama. Lejos de la luz de los despachos oficiales, estas reuniones se producían en locales de ocio y sedes privadas, donde presuntamente se pactaban las condiciones para desbloquear proyectos urbanísticos como el PAI del Grao.
Para los investigadores, la trayectoria de Bellver es el ejemplo de una «puerta giratoria» que ha terminado por colocar al frente de la vigilancia ética a una de las figuras más señaladas por las prácticas que debería combatir. En el entorno político valenciano ya resuena la crítica: colocar a Bellver en Transparencia es, a la luz de los informes de la UCO, poner al zorro a cuidar del gallinero.
El rastro de las dádivas
La UCO no solo aporta testimonios y agendas, sino un inventario de beneficios materiales que Bellver habría recibido del Grupo Axis a cambio de su mediación:
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Relojes de lujo: Entregas documentadas de marcas de alta relojería como Omega y Breitling.
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Regalos suntuarios: Maletas de Loewe y complementos de alto valor que el propio investigado habría recogido en las oficinas de la trama.
El conflicto ético en la Generalitat Valenciana
El nombramiento de Bellver como Director General de Transparencia, tras llegar Juan Francisco Pérez Llorca supone un desafío a la credibilidad de las instituciones. Resulta difícil de explicar cómo el responsable de garantizar que la administración pública sea un «cristal limpio» para el ciudadano esté, simultáneamente, rindiendo cuentas ante un juez por cohecho y prevaricación.
Mientras el magistrado mantiene su imputación, el Consell se enfrenta al desgaste de sostener a un alto cargo cuya sombra del pasado —poblada de cenas en reservados y regalos de lujo— choca frontalmente con la transparencia que ahora, por ley, se le ha encomendado proteger.
Los problemas «éticos y morales» que rodean a Pérez Llorca
Si ya ha sido poco entendible para el ciudadano el tema de la contratación de la pareja de Pérez Llorca por parte de la Diputació de Valéncia en una comisión de servicios bastante rápida de gestionar, ahora este tema salpica la credibilidad del actual President.
Primero quitó Transparencia al Director General de Transparencia y participación Ciudadana José Tárrega, al que «extrañamente» se le dedicaron algunos artículos en prensa con datos sensibles (filtrados seguramente) de manera intencional asegurando que estaba en la casilla de salida del Consell, se le sustituyó en Transparencia por una persona con investigaciones del Caso Azud.
David Serra: De la Sombra de Gürtel a la Influencia en el Palau de la Generalitat
David Serra, figura clave en la estructura histórica del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, ha vuelto al foco mediático no por un cargo electo, sino por su condición de «conseller número 12» o mano derecha de Juan Francisco Pérez Llorca en el Palau de la Generalitat. Su trayectoria, marcada por una vertiente judicial compleja y una resiliencia política notable, dibuja el perfil de un estratega que opera con eficacia desde la penumbra.
Las crónicas de 2018 ya anticipaban un futuro difícil para el que fuera vicesecretario de organización del PPCV. Tras el estallido del caso Gürtel, Serra se enfrentó a condenas relacionadas con la financiación irregular del partido en las campañas electorales de 2007 y 2008. No obstante, según informaciones publicadas en 2020, el expolítico logró esquivar el ingreso en prisión tras abonar las multas correspondientes —cifradas globalmente en más de 240.000 euros junto a otros excompañeros de filas— y beneficiarse de suspensiones de condena al carecer de antecedentes y haber satisfecho sus responsabilidades pecuniarias.
Más allá de los juzgados, su influencia actual se cimenta en su estrecha vinculación con Juan Francisco Pérez Llorca. Esta relación no es nueva: Serra ha ejercido como asesor jurídico a través de su propio despacho de abogados para el Ayuntamiento de Finestrat, municipio donde Pérez Llorca ha ostentado la alcaldía. Esta conexión profesional y personal se ha trasladado ahora al corazón de la Generalitat, donde Serra es percibido como el principal consultor estratégico del secretario general del PPCV.
A pesar de su pasado judicial, David Serra ha conseguido reconvertirse en una pieza indispensable del engranaje gubernamental actual, aportando su experiencia en la fontanería del partido y en el diseño de equipos, consolidándose como la sombra más influyente de la política valenciana contemporánea.
¿Quién rodea al President de la Generalitat Valenciana Juan Francisco Pérez Llorca?
















