MADRID – El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha vuelto a agitar el tablero político con la publicación de su último barómetro, una encuesta que, de ser cierta, supondría un vuelco histórico y un oasis de optimismo para la Moncloa. Según los datos difundidos hoy, el PSOE aventajaría al Partido Popular por casi 13 puntos, proyectando una mayoría holgada para Pedro Sánchez que choca frontalmente con la realidad que dibujan el resto de las encuestadoras privadas del país.
El «espejismo» de los 158 escaños
La estimación de voto publicada por la institución que dirige José Félix Tezanos sitúa al PSOE con un 36,4% de los apoyos, lo que se traduciría en una abrumadora presencia de 158 escaños en el Congreso de los Diputados. Por su parte, el PP de Alberto Núñez Feijóo se desplomaría hasta el 23,6%, quedando relegado a apenas 94 escaños.
El resto del arco parlamentario según el CIS quedaría configurado de la siguiente manera:
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Vox: 14,7% (51 escaños)
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Sumar: 5,8% (7 escaños)
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ERC: 2,9% (12 escaños)
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EH Bildu: 1,3% (7 escaños)
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Podemos: 2,2% (0 escaños)
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PNV: 0,8% (3 escaños)
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Junts: 0,8% (1 escaño)
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BNG: 0,8% (2 escaños)
Una institución en «cuarentena»
Estos datos deben ser tomados con extrema cautela, situándolos en una necesaria «cuarentena» democrática. La legitimidad del CIS se encuentra en sus horas más bajas desde la Transición, lastrada por la figura de su director, José Félix Tezanos. Nombrado «a dedo» por Pedro Sánchez en 2018, Tezanos aterrizó en la institución directamente desde la Ejecutiva Federal del PSOE, donde ejercía como secretario de Estudios y Programas.
Esta falta de neutralidad de origen ha convertido al organismo público en una herramienta de agitación política al servicio del Gobierno, según denuncian diversos sectores académicos y políticos. El CIS ya no es visto como un termómetro preciso de la opinión pública, sino como una maquinaria de «cocina» sociológica destinada a generar estados de ánimo favorables al Ejecutivo.
El historial de «errores monumentales» del CIS de Tezanos
La desconfianza no es gratuita. El mandato de Tezanos está jalonado de errores monumentales que han rozado lo sistemático. Uno de los episodios más flagrantes se vivió en las pasadas elecciones europeas de 2024, donde el CIS fue la encuesta menos fiable de todas las publicadas: sobreestimó al PSOE en más de tres puntos y subestimó al PP en casi seis, fallando en el ganador y en la fuerza real de hasta nueve formaciones políticas.
A este historial se suman las multas de la Junta Electoral Central (JEC). En 2024, el organismo arbitral multó a Tezanos por realizar una encuesta «flash» sobre la carta de reflexión de Pedro Sánchez en pleno periodo electoral de las autonómicas catalanas, ocultando los datos a los partidos de la oposición.
«El problema no es que el CIS se equivoque, es que siempre se equivoca en la misma dirección: a favor de los intereses de quien paga el sueldo de su director», señalan fuentes de la oposición.
Desconexión con la realidad demoscópica
Mientras que la mayoría de los sondeos privados sitúan al Partido Popular como fuerza ganadora y reflejan un desgaste pronunciado del bloque de la investidura debido a la gestión de la amnistía y los casos de presunta corrupción, el CIS de Tezanos parece operar en una realidad paralela.
La brecha de 13 puntos presentada hoy no solo es inverosímil para los analistas, sino que supone un desafío a las leyes de la demoscopia moderna. Con un gasto millonario de dinero público, el CIS sigue publicando proyecciones que, tras cada noche electoral, terminan en el cubo de la basura de la estadística, confirmando que la institución ha pasado de ser un referente de rigor a una oficina de propaganda de Ferraz.
La realidad vs la ficción del CIS que busca influir en el electorado
Si dejamos a un lado la «isla» estadística que representa el CIS de Tezanos y analizamos el promedio de las principales encuestas privadas (NC Report, Sigma Dos, SocioMétrica, Ipsos y 40dB) publicadas en este mes de abril de 2026, la realidad electoral es radicalmente distinta.
Mientras el CIS sitúa al PSOE 13 puntos por encima, el consenso del mercado demoscópico otorga al PP una ventaja de entre 4 y 6 puntos sobre los socialistas.
Aquí tienes la estimación de voto real promediada:
Estimación de Voto Real (Abril 2026)
Basado en el promedio de encuestadoras privadas: NC Report, Sigma Dos, SocioMétrica, Ipsos.
| Formación Política | Estimación de Voto (%) | Horquilla de Escaños |
| PP (Feijóo) | 31,8% – 32,5% | 135 – 142 |
| PSOE (Sánchez) | 26,9% – 28,4% | 107 – 115 |
| Vox (Abascal) | 17,5% – 18,5% | 58 – 64 |
| Sumar (Díaz) | 5,8% – 6,8% | 7 – 11 |
| Podemos | 2,5% – 3,8% | 2 – 3 |
| SALF (Alvise) | 1,6% – 2,6% | 0 – 1 |
Análisis de los bloques
Al contrario de lo que sugiere el organismo público, la situación real del país muestra una clara hegemonía de la derecha y el centro-derecha:
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Mayoría Conservadora: La suma de PP y Vox se sitúa en una posición muy cercana a la mayoría absoluta (176 escaños), moviéndose en un rango de 193 a 206 diputados. Este bloque supera con creces el 49% de la estimación de voto nacional.
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Hundimiento de la Izquierda: El bloque de Gobierno (PSOE y Sumar) apenas alcanza el 34-35% de los votos, lo que refleja un desgaste severo respecto a los resultados de 2023. La fragmentación con Podemos complica aún más sus opciones de sumar.
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El factor Vox: Todas las privadas coinciden en un fortalecimiento de Vox, que se consolida como tercera fuerza superando el 18% en varios sondeos, beneficiándose del desgaste del Ejecutivo.
Conclusión: La «realidad real» de las encuestas indica que el PP ganaría las elecciones hoy con solvencia y que Pedro Sánchez estaría muy lejos de poder reeditar una mayoría de Gobierno, incluso con el apoyo de todos sus socios habituales.
















