VALENCIA – La capital del Turia se prepara para vivir una jornada de profunda relevancia espiritual y patrimonial. Este sábado, 25 de abril, las calles del centro histórico volverán a ser testigos del fervor religioso con la celebración de una peregrinación eucarística de excepción. El evento, organizado por las Hermandades, Cofradías y Juntas de la Semana Santa vinculadas al Santo Cáliz y la Última Cena, marcará uno de los hitos más significativos del presente Año Jubilar del Santo Cáliz.
La jornada, que se prevé multitudinaria, contará con la participación confirmada de más de 300 personas procedentes de distintas corporaciones de la provincia, unidas por la devoción a la reliquia que la tradición identifica como la copa utilizada por Jesucristo en la Última Cena. El acto central estará presidido por el Obispo auxiliar de Valencia, Mons. Fernando Ramón, subrayando la importancia que la Archidiócesis otorga a este encuentro de hermandades.
Un desfile procesional con sabor a historia y efemérides
El programa de actos comenzará con una concentración de fe en la emblemática plaza de la Almoina. A las 19:30 horas, se iniciará un traslado procesional que servirá de preámbulo a la celebración eucarística. Este desfile no será una procesión ordinaria, sino una exhibición de la rica imaginería y tradición que atesoran las cofradías valencianas.
La apertura del cortejo correrá a cargo del Crismón de la Cofradía del Santo Cáliz de Alberic, símbolo que guiará a los peregrinos hacia la Catedral. Sin embargo, el foco de atención recaerá sobre dos imágenes de gran calado devocional:
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El Santísimo Cristo del Perdón del Cabanyal: Esta imagen cobra un protagonismo especial este año al conmemorar su primer centenario. Su llegada a la Seo desde el barrio marinero simboliza la unión de los Poblados Marítimos con el corazón espiritual de la ciudad en una fecha tan señalada para su historia particular.
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La Virgen de los Dolores de Torrent: La imagen torrentina participará en la peregrinación luciendo su actual manto por última vez antes de ser sometido a un ambicioso proceso de restauración. Los fieles tendrán la oportunidad única de ver la pieza en su estado actual antes de que los maestros artesanos procedan a su recuperación técnica.
La música, elemento indispensable en la Semana Santa valenciana, pondrá la banda sonora al recorrido gracias a la Banda de la Hermandad de la Santa Cena y Caballeros del Santo Cáliz de Torrent, que acompañará a las imágenes y a los fieles hasta la entrada en el templo catedralicio por la monumental Puerta de los Hierros.
Liturgia y simbolismo en el Altar Mayor
Una vez en el interior de la Seo, la solemnidad alcanzará su punto álgido. El Santísimo Cristo del Perdón será ubicado en un lugar de honor junto al Altar Mayor, presidiendo el rito junto a las autoridades eclesiásticas.
Uno de los detalles más significativos de la misa oficiada por Mons. Fernando Ramón será el uso de una réplica histórica del Santo Cáliz. Este gesto busca estrechar el vínculo entre las hermandades participantes y el objeto sagrado que da sentido a su existencia y a la propia peregrinación. El Obispo auxiliar, en su labor de acompañamiento a los laicos, enfatizará el valor de la eucaristía como centro de la vida cristiana, especialmente en el contexto del Año Jubilar.
El impulso del Año Jubilar del Santo Cáliz
Este encuentro se enmarca dentro de las celebraciones que Valencia organiza cada cinco años para honrar la reliquia del Santo Cáliz. Para las Hermandades y Cofradías vinculadas a la Última Cena, esta peregrinación representa mucho más que un acto administrativo o protocolario; es una reafirmación de su identidad.
«Se trata de un acontecimiento en el que está prevista la participación de más de 300 personas, reflejando la vitalidad de nuestras tradiciones», han señalado desde la organización.
La logística del evento ha requerido una coordinación exhaustiva entre la Cofradía de Alberic, las hermandades de Torrent y las entidades del Cabanyal, demostrando que la fe y la cultura de la Semana Santa actúan como un vertebrador social en toda la Comunitat Valenciana.
Con la entrada de las imágenes en la Catedral y la posterior eucaristía, Valencia cerrará una jornada que combina el aniversario de un siglo de fe (el del Cristo del Perdón) con la esperanza de la preservación del patrimonio (el manto de la Virgen de los Dolores), todo bajo el paraguas del Año Jubilar que sigue atrayendo a miles de peregrinos a la «Ciudad del Cáliz».














