La madrugada en el aeropuerto de Aeropuerto de Valencia-Manises estuvo marcada por el nerviosismo, la improvisación y el temor al contagio después de que un avión relacionado con el brote de hantavirus del crucero MV Hondius realizara una escala técnica para repostar combustible.
La aeronave, que horas antes había transportado a uno de los pacientes infectados, aterrizó en Valencia poco después de las siete de la mañana procedente de Canarias y con destino posterior a Estambul.
Operativo improvisado y búsqueda urgente de EPIs
Según relatan fuentes cercanas a la operación, los trabajadores del turno de noche recibieron el aviso alrededor de las 3:30 de la madrugada y apenas tenían información sobre el riesgo sanitario al que podían enfrentarse.
La situación provocó momentos de gran incertidumbre:
- se solicitaron equipos de protección individual (EPIs),
- se creó un perímetro de seguridad,
- y se prohibió expresamente abrir puertas del avión o permitir que los pilotos descendieran.
El miedo entre parte del personal era evidente, especialmente porque muchos trabajadores desconocían el nivel real de riesgo del hantavirus y las condiciones sanitarias del aparato.
Solo un operario se acercó al avión
El repostaje se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y evitando cualquier contacto directo entre la tripulación y el personal del aeropuerto.
Según las informaciones conocidas:
- únicamente un trabajador protegido con traje integral manipuló el avión,
- los pilotos permanecieron dentro de la aeronave en todo momento,
- y la comunicación se realizó mediante gestos desde el exterior.
Además, efectivos de Guardia Civil y personal de seguridad controlaron toda la zona para impedir accesos no autorizados y actuar ante cualquier incidencia.
La gran preocupación: ¿qué habría pasado si los pilotos bajaban?
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo ante la posibilidad de que surgiera algún problema técnico o necesidad médica que obligara a la tripulación a abandonar el aparato.
Fuentes próximas al operativo reconocen que existía incertidumbre sobre cómo actuar en ese escenario:
- dónde aislarlos,
- quién debía intervenir,
- y qué protocolo exacto aplicar.
Todo ello aumentó la sensación de improvisación entre parte de los trabajadores del aeropuerto.

El avión despegó hacia Estambul tras repostar
Finalmente, el vuelo permaneció en Manises únicamente para realizar la escala técnica de combustible y volvió a despegar alrededor de las 8:34 de la mañana rumbo a Turquía.
El episodio deja, sin embargo, numerosas preguntas sobre:
- la coordinación institucional,
- la información facilitada a los trabajadores,
- y los protocolos sanitarios aplicados durante una operación rodeada de preocupación por el brote de hantavirus del crucero MV Hondius.
Polémica política por la falta de información
La llegada del avión también ha provocado críticas políticas después de conocerse que la Generalitat Valenciana no fue informada hasta después del aterrizaje.
La gestión del brote y el traslado de aeronaves relacionadas con los pasajeros infectados continúa generando controversia en distintos territorios, especialmente en Canarias y ahora también en la Comunitat Valenciana.
















